Los placeres de Picasso

Los placeres de Picasso

La exposición 'La alegría de vivir' reivindica la faceta lúdica y festiva del pintor malagueño en Bancaja

C. VELASCOValencia

El siglo XXI está marcado por el reiterado cuestionamiento de qué es la felicidad, si la tecnología contribuye a mejorar los niveles de satisfacción cotidiana o si la sociedad peca de cierto hedonismo superfluo. Las costumbres modelan los placeres y cada cual define su alegría de vivir. Pese a su etapa azul (tristeza) y rosa (melancolía), Picasso fue un 'bon vivant' y así se refleja en la última exposición del Centro Cutural Bancaja. El artista malagueño cultivó y disfrutó de múltiples placeres. El sexo, los toros, la pintura y la música son algunos de ellos. La 'joie de vivre' del autor del Guernica se materializa en una exposición que reúne 170 piezas.

Hasta el 31 de marzo de 2019, el público tiene a su alcance el Picasso «más festivo, lúdico y vital», según Javier Molins, comisario de la muestra. Las obras transmiten la imagen de una artista entregado al deseo (por la mujer), a la buena vida (su estancia en la Californie, en la Costa Azul) y al arte, que incluye tanto su fascinación por el arte primitivo como por los grandes pintores (Velázquez, Degas y Matisse, entre otros).

'La alegría de vivir' transmite al visitante las sensaciones de un 'bon vivant'. Picasso fue, sin duda, un vividor, pero también un mujeriego y un misógino. Molins enfatizó en la necesidad de separar la creación del creador dado que «no se puede juzgar con parámetros actuales comportamientos de épocas pasadas». La calidad de Picasso es, a su juicio, incontestable. «Me atrevo a decir que el artista más destacado del siglo XX», aseveró el doctor en Bellas Artes.

La muestra reúne 170 obras de museos, como el Reina Sofía yel Thyssen-Bornemisza, y coleccionistas privados

Siete instituciones museísticas ceden piezas para esta exposición, como son el Reina Sofía, el Museo Picasso de Málaga, la Colección Thyssen, el Museo Thyssen-Bornemisza, entre otras. «Hacer una exposición sobre el genio malagueño no es fácil», matizó Molins. En la muestra de Bancaja, que reúne algunas «joyas», se encuentran peculiaridades que logran diferenciarla de otras propuestas, por ejemplo, por primera vez se exponen públicamente las máscaras africanas y una serie de cerámicas en manos del coleccionista valenciano Paco Fandos. Con estas obras Picasso reivindica la cultura del Mediterráneo a través del arte de la alfarería que hunde sus raíces en la Antigua Grecia.

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Cerca de estas piezas destaca 'Los segadores' (1907), considerada la única obra fauvista de Picasso. Este lienzo, realizado el mismo año que 'Las señoritas de Aviñón', pertenece a la colección de Carmen Thyssen. El marido de la baronesa se lo compró al MoMA, relató Molins.

Picasso fue un vividor, mujeriego y misógino. Molins enfatizó en la necesidad de separar arte de artista dado que «no se puede juzgar con parámetros actuales comportamientos de épocas pasadas». La calidad artística de Picasso es, a su juicio, incontestable.

Color y diversidad

Óleos, grabados, dibujos, litografías, estampas y cerámicas integran la muestra, que presenta grandes dosis de color, tanto en las piezas que se exhiben como en las paredes que las cobijan. La exposición se estructura en ocho partes: 'Del pintor y la modelo a los mosqueteros', 'El arte primitivo', 'El mundo del circo', 'Picasso y los grandes maestros', 'Los toros y el minotauro', 'La Californie y Jacqueline', 'La música y le Tricorne' y 'La paloma de la paz'. En estas secciones el visitante encuentra rarezas, como los bocetos de una escenografía que elaboró Picasso para la obra 'El sombrero de tres picos'; la influencia de Goya con 'Desnudo acostado con gato' -prestado por el Museo Picasso de Málaga- o cuadernos con Meninas en clara referencia a Velázquez; la utilización de la tauromaquia con alusión a la fuerza y la virilidad, etcétera.

La Fundación Bancaja posee una de las colecciones de obra gráfica de Picasso más completas a nivel internacional, con siete series íntegras y más de 1.600 piezas, según Rafael Alcón, presidente de la entidad. Forman parte de esta colección 'Honoré de Balzac', 'Le chef-d'oeuvre inconnu', la Suite Vollard, 'Caja de remordimientos', 'Sueño y mentira de Franco', 'Dos contes', 'Élégie d'Ihpétonga: suivie de Masques de cendre', 'Corps perdu', 'De mémorie d'homme', 'L'escalier de flore', 'Libro del conocimiento', 'Retratos de Jacqueline', 'Los fumadores', 'Le sable mouvant', 'Suite 347', 'El entierro del conde de Orgaz' y 'Suite 156'.

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