Del discóbolo de Mirón a la Venus de Milo

Réplicas de las esculturas clásicas que se pueden ver desde hoy en el Museo de Bellas Artes de Valencia. / irene marsilla
Réplicas de las esculturas clásicas que se pueden ver desde hoy en el Museo de Bellas Artes de Valencia. / irene marsilla

El Museo San Pío V exhibe réplicas de escultura clásica | La Academia de San Carlos muestra por primera vez 18 estatuas de su colección de yesos

EPVALENCIA.

El Museo de Bellas Artes de Valencia alberga desde hoy la exposición 'Gypsum, Formant Artistes. L'estatuària clàssica de l'Acadèmia i la Facultat de Belles Arts de València', en la que se incluyen hasta 18 réplicas de esculturas como el Discóbolo de Mirón, el Esclavo Moribundo de Miguel Ángel o la Venus de Milo. Obras que salen por primera vez de las aulas y fueron testigo de las revueltas estudiantiles de los 70, 80 y 90 o de la gran riada de Valencia.

Las 18 obras forman parte de las 42 que conforman la colección estatuaria de yesos de la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos, inventariada entre 1773 y 1821 y cedida a la Facultad de Bellas Artes de la UPV en la década de 1970. Estas réplicas se emplean en la universidad como herramientas de aprendizaje para los estudiantes.

Son esculturas clásicas de la cultura grecorromana. La mayor parte de ellas son copias de los originales griegos, que a su vez copian los romanos, ya que los originales se perdieron o destruyeron. «Por lo tanto, lo que aquí se encuentra son réplicas de copias», Ricardo Forriols, comisario de la muestra junto a Susana Martí.

La exposición se inaugura hoy, día de la Virgen del Carmen, a modo de «guiño» al Convento del Carmen y al hecho de que de ahí vienen la Academia San Carlos, el Museo de Bellas Artes, la Escuela y ahora Facultad de Bellas Artes.

A partir de ahí, la intención de la exposición es poner en valor un patrimonio «muy interesante, que normalmente está en las aulas y que a veces se sufre como estudiante de bellas artes», ha remarcado el comisario. Pero también «sacarlas de la clase y mostrarlas en el museo, ayuda a que se conozca no solo la forma en que se dibujan, sino su historia, que desde el final del XVIII están en Valencia y han servido para formar a artistas».

Las esculturas «pertenecen a la Academia, que es el punto de partida de esta exposición». «Se pensaba que la mejor forma de adoctrinar a los futuros artistas es enseñarles que aprendan a copiar los modelos clásicos. Cuando se crea la Real Academia de Bellas Artes de Valencia, se le nutre de una colección similar a la que tiene la de San Fernando, Granada o Sevilla», resaltó Martí.

El 'Torso de Belvedere', el 'Discóbolo' de Mirón, el 'Esclavo moribundo' de Miguel Ángel y la 'Venus de Milo' son algunas de las figuras que componen esta muestra que cada año las dibujan 500 alumnos de la Facultad de Bellas Artes de la Politècnica. Las estatuas son «testigos históricos y muchas de ellas tienen improntas de color o manchas, que a lo mejor se deben a las revueltas estudiantiles de los 70, 80 y 90». «Se entiende que son sus arrugas y forma parte de su historia», dijo la comisaria.

Para poner en marcha 'Gypsum, Formant Artistes', los impulsores hablaron con artistas que estudiaron en la Academia del Carmen. Algunos de ellos se vieron afectados por la riada y recordaban que en el aula veían las estatuas con agua. Los comisarios tienen constancia de dibujos de esculturas, como por ejemplo la de Moisés, que «no se conservan por vandalismo o problemas como la riada, pero que estuvieron en la escuela y no sabemos si en la facultad».