La Diputación propone ahora un tinglado de la Marina como sede del teatro Escalante

La corporación, que rechazó pagar la rehabilitación del edificio de la calle Landerer, apuesta por habilitar un auditorio en el enclave del puerto

NOELIA CAMACHO

valencia. La programación del Centre Teatral Escalante deambula desde que la Diputación de Valencia se deshiciera del edificio de la calle Landerer. La oferta teatral carece de sede fija desde hace más de dos años. Ahora, a menos de un año de finalizar la legislatura, se plantea una nueva propuesta: uno de los tinglados de la Marina. Así lo confirmó ayer la diputada de Teatres, Rosa Pérez Garijo, quien aseguró que tanto ella como el director del Escalante, Josep Policarpo, han sugerido al área de Patrimonio que se reforme este enclave y se convierta en el escenario permanente del teatro de la corporación provincial.

Esta es la última alternativa que barajan desde la institución. Pero la reciente vida del Escalante ha sido muy azarosa. Han pasado cerca de dos años desde que la propia Diputación prescindió del inmueble después de rechazar rehabilitar el espacio, que tenía un coste de seis millones de euros, y sigue sin encontrar ninguna solución. Es más, se ha dejado caer un enclave histórico para las artes escénicas de la ciudad durante tres décadas tras finiquitar el alquiler con la entidad propietaria del inmueble, la Fundación Patronato de la Juventud Obrera. A partir de ahí, se comenzó a estudiar comprar o arrendar otro enclave. Más tarde, se barajó la antigua sala Moma pero tampoco properó. Desde que en octubre de 2016, el inmueble de la calle Landerer cerró de forma abrupta sus puertas por fallos estructurales, la Diputación ha ido tanteando sin éxito diversas opciones para instalar la oferta permanente del teatro, que ha ido deambulando durante las dos últimas temporadas y que, en la próxima, también ha buscado el cobijo de salas públicas y privadas para realizar sus representaciones, tal y como adelantó LAS PROVINCIAS.

Ahora, dentro de esa búsqueda de espacios, según Pérez Garijo, la delegación de Patrimonio tiene sobre la mesa una última opción como es uno de los tinglados de la Marina. «Seguimos en esa intención de que el teatro tenga sede permanente. No tiene que retrasarse y ha de ser algo estable, para unos treinta años», confesó ayer la diputada. Para ella, que se ha obcecado en decir que su responsabilidad siempre ha sido la de mantener las producciones y la programación, la pelota está en el tejado de la delegación de Patrimonio. «Estamos pendientes de que vaya adelante con esta propuesta», afirmó. «Lo que está claro es que no cortaremos nosotros la cinta, por lo menos en esta legislatura lo vemos difícil. Lo que sí que nos marcamos es blindar que el Escalante vaya a tener una sede estable, en lo que queda de legislatura cerrarlo, independientemente de que tarde en ser posible tres, seis o siete meses después de la legislatura», aseguró ayer durante la presentación de la próxima temporada del proyecto. «Se ha barajado uno de los tinglados de la Marina y construir allí el teatro. La idea es una cesión por unos treinta años. Nosostros asumiríamos el coste. Nos parece solvente y queremos materializarlo», dijo sobre un enclave que pertenece al Consorcio Valencia 2007. No obstante, la opción no ha pasado de ahí.

La diputada de Teatres ve difícil que el Escalante tenga una sede fija esta legislatura

Mientras todo esto sucede, la escuela de teatro de la entidad, ubicada hasta la fecha en la Societat Coral El Micalet, también necesita de un espacio para desarrollar su actividad. Según Policarpo, va a salir a concurso público para que distintas instituciones puedan optar a acogerla. La oferta que sea la elegida recibirá una cantidad económica en concepto de alquiler, tal y como se pagaba a la Societat El Micalet, quien ha recibido 18.000 euros. La licitación será por unos tres años, lo que da pistas de que el Escalante seguirá sin sede durante bastante tiempo.

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