Cultura reclama una deuda de 1,8 millones de euros al Círculo de Bellas Artes de Valencia

Cultura reclama una deuda de 1,8 millones de euros al Círculo de Bellas Artes de Valencia
J. Signes

La institución centenaria se sitúa al borde de la extinción al enfrentarse a la devolución de la ayuda

Noelia Camacho
NOELIA CAMACHOValencia

Al Círculo de Bellas Artes de Valencia le vuelven a ahogar otra vez los problemas económicos. La Conselleria de Cultura le ha reclamado una deuda de 1,8 millones tras haber vendido el palacete que pertenecía a la entidad en julio de 2016, una hipoteca tan elevada que, de no haberse pagado hubiera abocado a la desaparición de la centenaria entidad.

Esta cantidad obedece a una subvención otorgada en 2001 en las que se refleja en una de las cláusulas que la venta del edificio requiere de la autorización de Cultura ya que el montante de la ayuda, de 1,2 millones, debía invertirse en mantenimiento y equipación del inmueble. Según el presidente del Círculo, Gerardo Stübing, la subvención no se llegó a cobrar entera y la entidad no recibió tal cantidad, sino que fueron 900.000 euros los que recalaron en el Círculo. «Una cantidad que se gastó y justificó en su momento», asegura el responsable de la institución a este periódico.

No obstante, Cultura reclama ahora la devolución de los 1,2 millones de euros más los intereses de demora de casi dos décadas que ascienden a cerca de 600.000 euros, lo que suma un total de 1,8 millones, como ha avanzado Culturplaza.

Stübing resalta «la falta de voluntad política» para solucionar una problemática heredada de las anteriores juntas directas del Círculo. Señala que ha intentado negociar con la Conselleria la cesión de la colección artística de la entidad, con obras de Sorolla y Pinazo, entre otros grandes autores, para pagar la cantidad adeudada. «Un hecho que, además, blindaría los fondos al pasar a una institución pública», asevera. Pero el Círculo de Bellas Artes de Valencia no ha logrado una solución y, si se ejecuta la reclamación, la deuda pasará a ejecutarla la Agencia Tributaria lo que condena al cierre a la centenaria asociación ya que «no podemos pagar tal cantidad», concluye Stübing.