La cultura con ciencia entra

La cultura con ciencia entra

Artistas, escultores, dramaturgos y escritores valencianos tienen formación en fisioterapia, telecomunicaciones, matemáticas o biología | Nanda Botella, José Antonio Orts, Miguel Ferrando, Gerardo Stübing y Muñoz Puelles revelan cómo conjugan creación e investigación

Noelia Camacho
NOELIA CAMACHOValencia

La cultura, con ciencia entra. Lo saben bien representantes de la vida literaria y artística valenciana. Las letras con los conocimientos en telecomunicaciones, ingeniería, biología y matemáticas no están tan reñidos. Es más, como defienden algunos creadores de la Comunitat, son complementarios, hasta el punto que, en algunos de estos casos, no podría entenderse la pasión por esculpir, por ejemplo, sin la formación en electrónica.

Artistas, escultores, dramaturgos o escritores valencianos como Gerardo Stübing, Miguel Ferrando, Vicente Muñoz Puelles, Nanda Botella o José Antonio Orts son el reflejo de Ciencias y Letras pueden convivir en una misma alma humana. Es más, se retroalimentan. De ello es consciente el artista Gerardo Stübing, quien hace quince años descubrió su pasión por la creación. Profesor de Botánica durante toda su vida -aún hoy lo sigue siendo- encontró en las plantas la inspiración creativa para configurar unas obras que le han llevado a exponer por medio mundo. «Siempre me había dedicado a la investigación y la docencia, de espaldas al mundo artístico. Pero por casualidades de la vida y a través del contacto personal con un autor, me voy dando cuenta que la vertiente artística me aporta más que la científica. Poco a poco, me voy alejando más de la botánica, aunque sin darle la espalda», confiesa a LAS PROVINCIAS este creador que, incluso, llegó a tomar las riendas del Círculo de Bellas Artes de Valencia hace unos años. Para Stübing, este capítulo está cerrado -la centenaria institución, ahogada por las deudas, ha echado el cierre sin que ninguna administración lo haya impedido-. Ahora compagina ambas facetas, la de profesor y la de artista, pero siempre con un nexo común: las plantas a las que les ha dedicado toda la vida.

La artista Nanda Botella cambia la bata por los pinceles. Graduada en Fisioterapia, mezcla sus dos vertientes «de una forma natural». «De todo coges inspiración para crear», asegura. En su opinión, nada es incompatible y, tratando con los pacientes, puede encontrar algo que le motive a crear. En su haber, numerosas exposiciones, como la que la que realizó el año pasado en la galería Alba Cabrera. «La vida pasa tan rápido que no hay que elegir, si una cosa a lo otra. A ambas facetas yo les dedico el mismo amor e ilusión», asevera Botella.

Uno de los casos más paradigmáticos es el del valenciano Miguel Ferrando, que ejerce como ingeniero en Telecomunicaciones pero también tiene su propia compañía teatral -Groc Teatre- y es dramaturgo. Con la empresa ha desarrollado montajes como 'Genovese', 'Tourmalet' y el más reciente 'Áurea'. «En mi caso, primero llegó el teatro y luego la ciencia. Porque aunque me gustaba mucho actuar, me daba miedo. También me había interesado siempre las matemáticas, la física... Disfrutaba y quería profundizar en ello. Así que estudié Telecomunicaciones y en la actualidad soy investigador en la Universitat Politècnica de Valencia», cuenta. En su caso, la formación en Arte Dramático llegó después, pero aún así, y debido a las dificultades en el sector de las artes escénicas, convive con ambas facetas. «No es algo tan raro», sostiene Ferrando.

Biólogo de formación, el escritor Vicente Muñoz Puelles lleva cuatro décadas sin dedicarse a esta disciplina. «Aunque nunca la he abandonado», afirma. Hasta tal punto que, confiesa a este periódico, en la actualidad prepara una novela sobre el cambio climático. Sin embargo, su vida transcurre entre manuscritos, preparando varios volúmenes a la vez y dedicando parte de las horas del día a la literatura. «Pero los conocimientos científicos me siguen sirviendo cada día», argumenta. «Escribo de una manera muy rigurosa y creo que eso viene de mi formación científica. Siempre voy en busca de la palabra exacta», afirma. Para Muñoz Puelles, no hay diferencia entre Ciencias y Letras. «Al final, lo que haces es anotar, buscar equivalencias, enfrentarte a desafíos e investigar», concluye el que también fuera miembro del Consell Valencià de Cultura (CVC).

Hasta Alemania llegará la última creación sonora del escultor valenciano José Antonio Orts, quien tiene formación en electrónica y llegó a ser profesor de Matemáticas en un colegio. Su conocimiento científico deriva de su más tierna infancia. Uno de sus tíos le inculcó la pasión por los circuitos electrónicos, hasta el punto que en su creación artística mezcla las nuevas tecnologías con la física. «Lo tengo asumido como algo muy natural. He estado desde los seis años envuelto en electrónica, inventando. Aunque mi vocación había sido siempre dedicarme a las artes escénicas», cuenta el autor.

José Antonio Orts
José Antonio Orts
José Antonio Orts. Escultor. Profesor de Matemáticas «El arte siempre fue mi vocación»

Autodidacta en materia eletrónica aunque desarrolló parte de su trabajo como maestro de Matemáticas en una escuela, José Antonio Orts dedica su vida a la escultura. «Me dijeron que estudiara algo de provecho e hice Magisterio. Más adelante, decidí dedicarme a las artes plásticas, una vocación que había tenido siempre», cuenta el autor. En la actualidad trabaja en un proyecto que instalará en la región alemana de Münster. Se trata de una escultura sonora, autosuficiente y fotosensibel. Se nutre de placas fotovoltaicas para funcionar. El ejemplo de que arte y tecnología van de la mano.

Vicente Muñoz Puelles
Vicente Muñoz Puelles
Vicente Muñoz Puelles. Escritor. Licenciado en Biología «No pones límites al conocimiento»

Lleva más de cuatro décadas sin dedicarse a la biología, pero el método científico convive con el alma de escritor. Vicente Muñoz Puelles ha llegado a relatar desde la biografía de Einstein a la de Marie Curie. Incluso ahora prepara una novela sobre el cambio climático. «Digamos que lo que a mí me ha interesado siempre han sido los animales y las plantas, pero también quería escribir», manifiesta. «Para mí es indiferente tratar la física o las matemáticas que hacerlo de otra materia. Al final, no pones límites al conocimiento y todo, tanto la literatura como la ciencia, son intercambiables», finaliza.

Nanda Botella.
Nanda Botella.
Nanda Botella. Artista. Graduada en Fisioterapia «Elegí una carrera solvente»

Nanda Botella trabaja por la mañana en la unidad de rehabilitación de un hospital y después se dedica a crear en su estudio. Confiesa que ambas facetas «no riñen entre sí» y que no concibe la una sin la otra. Su familia entiende sus dos pasiones aunque nunca ha parado de formarse en Fisioterapia. «Puedes estar con un paciente y encontrar la inspiración. Todo te alimenta», asevera Botella. Aún así, cuenta que la vertiente creativa siempre anidó en ella aunque, cuando llegó la hora de estudiar, «me aconsejaron que eligiera un carrera más solvente y eso hice», afirma la artista.

Gerardo Stübing
Gerardo Stübing
Gerardo Stübing. Artista. Profesor de Botánica «El arte te da más libertad»

«Entre un científico y un artista hay pocas diferencias. El motor es la creatividad, porque un investigador también ha de serlo», argumenta Stübing. No obstante, considera que el arte tiene una ventaja: «puedo ser más libre». «En los protocolos científicos siempre tienes que estar sujeto a la financiación, si no, no puedes trabajar. En la creación, puedo hacer lo que quiera», dice. Aún así, su formación contamina su vertiente artística. Las plantas son su fuente de inspiración. «Me recreo en la naturaleza», afirma un profesor de botánica que se licenció en Bellas Artes hace unos siete años.

Miguel Ferrando.
Miguel Ferrando.
Miguel Ferrando. Dramaturgo. Ingeniero en Telecomunicaciones «Soy mejor ingeniero por el teatro»

Groc es el nombre de la compañía que tutela Ferrando. Con ella ha realizado distintos montajes, el último dentro de la iniciativa Graneros de Creación. «Yo siento que soy mejor ingeniero habiendo estudiado teatro y mejor dramaturgo gracias a la ingeniería», afirma. «En ambas facetas soy riguroso. Cuando investigo, una parte de mí también se nutre de la creatividad para hacer las presentaciones. Me enriquecen las dos vertientes», dice. «Aunque primero llegó el teatro, pero por miedo al futuro, me decanté por Telecomunicaciones», narra el dramaturgo valenciano.