Chris Renaud: «Las historias entre niños y perros son territorio virgen»

El cineasta Chris Renaud. / lp
El cineasta Chris Renaud. / lp

Tras el éxito de la primera película, el director estadounidense continúa la saga con 'Mascotas 2'

MARÍA ESTÉVEZLOS ÁNGELES.

'Mascotas 2', la secuela de una de las cintas más taquilleros de la historia del cine, llega mañana a las pantallas. Dirigida por Chris Renaud y Jonathan del Val, que debuta como realizador, y producida por Illumination, la cinta regresa al mundo animal de la mano de los perros Max y Duke. Ahora que su dueña se ha casado y tiene un hijo, el perro protagonista está sobreprotegido. En un viaje de campo conoce a Rooster, otro can que le enseña a ser valiente y a aceptar los peligros del día a día. Rooster es un papel que en la versión original está interpretado por Harrison Ford, quien, por primera vez en su carrera, aceptó poner voz a un personaje animado. A la par, se cuentan las historias de Gidget, la perra que se hace pasar como gato para recuperar el juguete preferido de Max. Y por otro lado, el conejo Snowball, quien quiere ser un superhéroe y para ello ayuda a Daisy a rescatar a un tigre enjaulado por el malvado dueño de un circo. Antes de que 'Mascotas' se convirtiera en el quinto mejor filme en la taquilla internacional, el estadounidense Chris Renaud y su equipo estaban ya trabajando en una secuela donde tres historias se cuentan de manera simultánea y terminan uniéndose al final.

-Usted es director y productor de 'Mascotas 2', pero empezó su carrera escribiendo comics...

-Sí. Yo escribí 'Batman: Cataclysm'. Esa historia es una idea original mía que forma parte de la leyenda de Batman. Tuve la oportunidad de escribir varias historias más y debo reconocer que fue alucinante.

-Y ha dirigido las dos películas de 'Mascotas'.

-Desde el principio sabía por dónde quería seguir. Para mí, era importante contar la historia entre niños y perros, algo que no había visitado en la primera película. Me pareció un territorio virgen donde la audiencia podría sentirse identificada. Exploramos diferentes escenarios hasta centrarnos en la narración actual. Lo más difícil fue Max, un niño que tiene miedo a todo. Gidget es diferente, poderosa y activa.

-En este filme codirige junto con Jonathan del Val. ¿Es más fácil dividirse el trabajo?

-Tener un colaborador con quien repartir las responsabilidades ayuda. Rodando 'Gru, mi villano favorito' con Pierre Coffin sentí que estaba colaborando con mi socio. Tenemos una gran relación y nos dividíamos bien el trabajo. A mí me gusta codirigir con cineastas con los que puedo hablar, pero hay que mantener el trabajo separado.

-¿Pueden los animales entenderse y hablarse en su universo?

-Nosotros tomamos decisiones sin decir nada, sin compartir lo que sucede por nuestra cabeza. Chris Meledandri, el productor y director del estudio Illumination, me dijo cuando estábamos terminando 'Gru 2' que siempre había querido hacer algo sobre cómo nuestras mascotas se comportan cuando no estamos en casa. Esa idea fue la que dio luz al primer proyecto. Todo depende. Nosotros hemos intentado en este nuevo capítulo preservar la inocencia de las mascotas, su indefensión. Esa fue una de las primeras decisiones que tomamos al escribir el guion. Hay personajes como Sweetpea, el pajarito, que habla en tuits porque estilísticamente nos pareció adecuado, aunque debo confesar que nuestras reglas no son consistentes.