Borja Cobeaga, cineasta: «El 'procés' merece una serie. La mezquindad se presta al humor»

Borja Cobeaga, ayer, en Valencia. / jesús signes
Borja Cobeaga, ayer, en Valencia. / jesús signes

El director de 'Justo antes de Cristo', que participa en el festival LAB de Valencia, sostiene que se hace «poca sátira política en España»

CARMEN VELASCOVALENCIA.

Darío Adanti dice que hacer humor en el País Vasco no tiene mérito; que allí lo valiente no es lo de Borja Cobeaga (San Sebastián, 1977), sino los de Vox y sus mensajes. A esta broma se suma David Trueba, quien asegura que le hacen más gracia los chistes de los de Abascal que los de Podemos. Los tres inauguraron ayer el episodio piloto de LABdeseries, festival sobre la ficción de la pequeña pantalla que se celebra hasta el 14 de abril en la Filmoteca y el Palacio de la Exposición de Valencia. LAB proyectó los dos primeros capítulos de 'Justo antes de Cristo' (Movistar+), dirigida por Gobeaga ('Fe de etarras', 'El negociador'). El cineasta está trabajando en su próximo largo 'Intríngulis'.

-¿Las series se ríen de todo?

-No. Tanto en España como en el resto del mundo, las series deberían reírse de muchas más cosas. Hay territorios inexplorados de lo que nos podríamos reír.

«Los humoristas tienen más líneas rojas que los políticos. Estos dicen barbaridades»

-¿Se refiere a tabúes?

-En España se ha hecho muy poca sátira política. Parece que se avanza en este sentido y ahí está 'Vota a Juan'. Repasar la historia presente de España, como el 23-F o la figura del Rey, sin hacer una glorificación es un déficit, desde el punto de vista de la comedia o desde otro. Si no se hace es por una cuestión de madurez pero también es verdad que estamos viviendo tiempos muy oscuros... Si hace cinco años nos dicen que hay gente condenada por hacer chistes, no nos lo hubiéramos creído.

-¿Hacer humor es algo épico en los tiempos que corren?

-No, porque hay muchos medios para expresarlo. Es maravilloso que el mejor chiste esté en un meme que ha creado un tipo corriente que no conoces.

-¿Quiénes tienen más líneas rojas: los políticos o los humoristas?

-Los humoristas. Las barbaridades que dicen los políticos hablando de cunetas o buscadores de huesos si las dice un monologuista, lo borran del canal o la plataforma al segundo. Los políticos tienen más manga ancha.

-¿Los cómicos desean la impunidad de la que gozan los polícos?

-No. Viven en una burbuja y están muy jodidos por dentro. Me parece aterrador la vida de un político: agenda programada, discursos vacíos...

-¿Lo de Vox es para echarse a reír?

-A reír y a temblar. Es aterrador que la ultraderecha entre en España de esa manera pero cada vez que abren la boca es de chiste.

-¿El 'procés' merece una serie?

-Sí, claro. Cualquier acontecimiento de la política española reciente me parece material maravilloso. La serie del 'procés' no sería una serie de buenos y malos. Veo una mera lucha de poder de gente especialmente flipada, de patriotas en uno y otro sentido, y todo muy mezquino. Veo mezquindad en todas partes, pero la mezquindad, que me flipa, se presta al humor.

-Las pasadas navidades Campofrío hizo un anuncio en defensa de los cómicos. ¿Qué firma puede salir en apoyo de los cineastas?

-(Piensa) Gaes es una marca de audífonos, ¿no? Esa estaría bien, sobre todo para que no nos ensimismemos en nuestro ego y escuchemos a la gente.

-¿Era el gracioso de sus amigos?

-Sí, era el que imitaba a los profesores. Recuerdo que hice una revista satírica en el colegio de curas y me expulsaron varios días a casa por subversivo. Tendría 14 o 15 años.