El auge de Sorolla no tiene freno

La Reina doña Letizia y el Príncipe de Inglaterra en la inauguración de la muestra de Londres. /REUTERS
La Reina doña Letizia y el Príncipe de Inglaterra en la inauguración de la muestra de Londres. / REUTERS

La National Gallery comprará una obra del artista tras la muestra de Londres que ha recibido 155.000 visitas

Laura Garcés
LAURA GARCÉSVALENCIA

Sorolla ha vuelto a triunfar. Y esta vez lo ha hecho en Londres. La exposición celebrada en la National Gallery de la capital británica ha cerrado sus puertas con un registro de 155.000 visitantes, como confirmaron a LAS PROVINCIAS desde el museo londinense. La luz del Mediterráneo ha cautivado al público hasta el punto de que la prestigiosa pinacoteca se plantea adquirir una obra del universal valenciano. Todo apunta a que podría tratarse de alguna pieza de las que se han exhibido en Londres en la muestra 'Sorolla maestro español de la luz'.

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La exposición, que el pasado marzo inauguraron la Reina doña Letizia y el Príncipe Carlos de Inglaterrra, y que finalizó el pasado domingo, no ha dejado indiferente al público británico, circunstancia que ha alimentado el interés de la prestigiosa pinacoteca por adquirir un cuadro del universal valenciano para su colección, como adelantó ayer el diario El País. A preguntas de LAS PROVINCIAS el museo londinense no negó su interés por adquirir una pieza del universal pintor, aunque no ofreció mayor concreción sobre las conversaciones. Lo que sí se sabe es que será la primera pieza de Sorolla que entre en las salas de la National Gallery.

Los acontecimientos que rodean al pintor imponen una pregunta: ¿Qué cuadro quiere adquirir la pinacoteca? El museo no se refirió a esta cuestión. LAS PROVINCIAS pudo confirmar que no se trata de 'Desnudo de mujer'. Fue Blanca Pons-Sorolla, bisnieta del pintor y asesora de la muestra celebrada en Londres, quien lo descartó. «No va a ir a la National Gallery», dijo en referencia al cuadro. La descendiente del artista no negó que el museo londinense esté interesado en comprar una obra, aunque declinó pronunciarse sobre esta cuestión.

El movimiento que se ha generado en torno a la obra del universal valenciano es sin duda otro éxito del pintor. Es un triunfo que se suma a las muchas evidencias que confirman que Sorolla no deja de atraer tanto a coleccionistas particulares como a museos que quieren que forme parte de sus colecciones. Su obra sigue viva, en auge.

Lo confirman acontecimientos como que 'Sorolla maestro español de la luz' viajará el mes que viene a Dublín para mostrarse en la National Gallery de la capital irlandesa. Además, como ayer recordó Blanca Pons-Sorolla están en marcha negociaciones para que el artista vuelva a visitar Estados Unidos. Los destinos que se estudian son la National Gallery de Washington o en el Metropolitan de Nueva York, aunque Pons-Sorolla se mantiene cauta al respecto de lo que considera «un sueño» para cuya consecución las «negociaciones están en marcha». Se mostró partidaria de «dejar pasar el tiempo» y ahora contemplar el «éxito» de Londres, algo que no dudó en reconocer que constituye un «empujón» en la trayectoria.

Además, en septiembre la sala Recoletos de la Fundación Mapfre inaugurará 'El espíritu de una época: Boldini y la pintura española de finales del siglo XIX'. La exposición es un diálogo entre Boldini y pintores españoles, entre los que se encuentra Joaquín Sorolla. El Museo Thyssen en Sant Feliu de Guixols enfrenta al valenciano con artistas como Picasso o Valdés en una muestra abierta hasta el 13 de octubre.

Hay más acontecimientos que demuestran el atractivo del pintor. En los últimos años varios sorollas han alcanzado precios llamativos en subastas en distintas ciudades, si bien el mercado londinense es uno de los más interesados. 'Pescadores valencianos' (1895) alcanzó en 2012 una cifra récord al venderse por 4,6 millones de euros en la casa Sotheby's, que un año después vendió por 3,24 millones 'Niños en la playa'.

Se pagaron 2,92 millones que alcanzó 'Vuelta de la pesca' en 2014. Sotheby's también vendió 'Camino de la pesca' por 1,7 millones en 2014 y 'Tarde tormentosa', recaudó 596.000 euros en 2017. En Christie's se vendió 'Pescador de quisquillas' en 2012 por 595.000 euros. 'El tío Pancha' (1908) se vendió por 224.000 euros. Hasta los 496.000 euros se llegó a abonar en 2017 por 'Llegada de las barcas'. Por Bonhams pasaron en 2017 con un precio de entre 160.000 y 215.000 euros 'Viejo pescador en la barca'. El mes pasado 'El cabo de San Antonio. Jávea' y 'Calle desierta. Asís', dos piezas de pequeño formato se adjudicaron en la casa madrileña Alcalá Subastas por 30.000 euros el primero y por 22.500 el segundo.

Otros museos que han buscado al genio

Los coleccionistas particulares no son los únicos que se interesan por comprar obra de artistas que les resultan de interés. También los museos quieren ampliar sus colecciones. Lo acaba de demostrar la National Gallery. Pero no es la única sala que ha seguido ese camino, tanto en España como en otros países.

'Playa de Valencia', un cuadro de pequeñas dimensiones, lo adquirió el Museo Meadows de Dallas en 2013. En los últimos años el propio Estado español ha comprado alguna obra para el Museo Sorolla de Madrid.

Desde este espacio explicaron que en 2015 incorporaron a la colección 'Retrato de don Juan Antonio García del Castillo', cuñado del pintor valenciano, una obra realizada en 1887 y comprada por el Estado a un particular por el precio de 135.000 euros. La adquisición de esta obra suponía sumar a los fondos el retrato de alguien importante en la trayectoria vital del artista, en tanto que fue quien le presentó a Clotilde, su esposa.

Trescientas noventa y una personas contribuyeron en 2015 con sus aportaciones, 26.305 euros, para que la pintura 'Almendro en flor' se incorporara al Museo Sorolla a través de una operación de mecenazgo en la que participó el Ministerio de Cultura.

La campaña se promovió desde la Fundación Museo Sorolla y la dirección general de Bellas Artes. Fruto de esta iniciativa se recaudaron 26.305 euros destinados a comprar la obra pintada por el artista valenciano en 1889 y que en ese momento estaba valorada en 43.000 euros. La diferencia entre lo conseguido y el valor de la pintura la aportó el Ministerio de Cultura.