La catedral sigue sin permiso para las obras tras ocho meses de poner una lona por goteras

La lona con signos visibles de rotura, vista desde la plaza de la Almoina./LP
La lona con signos visibles de rotura, vista desde la plaza de la Almoina. / LP

Cultura asegura que no ha recibido las memorias pedidas en junio para autorizar la primera fase, por lo que no habrá una resolución a corto plazo

Paco Moreno
PACO MORENOValencia

Faltaban apenas unos días para que acabara 2018 cuando los responsables de la catedral colocaron una lona protectora de color blanco sobre la cubierta de la capilla del Relicario, en la parte del edificio que recae a la Almoina, con el propósito de proteger la estancia de las goteras producidas por las lluvias de las últimas semanas.

Fue el primer movimiento evidente por parte de la catedral de que urgía una decisión de la Conselleria de Cultura sobre la reforma de esa parte, consistente en eliminar un muro de ladrillo del siglo XIX, dejar a la vista la arquitectura gótica y al mismo tiempo reparar la cubierta.

Ahora, cuando están a punto de cumplirse ocho meses de aquello, la lona sigue en su lugar y Cultura todavía no ha decidido. La protección muestra signos evidentes de degradación, con grietas en los lugares donde toca la piedra. A poco que sucedan unos días de viento y lluvia comenzará a hacerse jirones.

Esta capilla, junto con la llamada Arcada Nova, forman parte de la parte que rodea el ábside de la catedral. Ambas están pendientes de restauración, la segunda también con carácter urgente dado que todas las vigas están apuntaladas. Tras una visita de técnicos de Cultura a principios de junio, decidieron pedir a la Seo memorias valoradas sobre la intervención necesaria para evitar la degradación, al margen de todas las fases posteriores como el citado derribo del muro del siglo XIX.

Fuentes cercanas al Cabildo indicaron ayer que esas memorias fueron entregadas, aunque no aceptadas, por lo que se está en proceso de presentar nueva documentación. Por el contrario, desde la Generalitat indicaron que no han recibido ningún informe sobre las obras.

Así las cosas, no parece probable que se produzca una decisión a corto plazo y este invierno, los responsables de la Seo tendrán que reforzar la protección de la cubierta. La unión de esta parte con la medieval es la que produce las filtraciones continuas de agua, que han socavado frescos en el interior de la sacristía y obligado a trasladar las reliquias guardadas en tres armarios empotrados afectados por las humedades.

La Conselleria de Cultura decidió posponer su decisión y contar con argumentos externos de entidades consultivas. Así, se pidió informe al Consell Valencià de Cultura, la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos o distintas universidades públicas. Algunos ya han salido a la luz, pero no han ofrecido una conclusión tajante. La intención es esperar a que llegue nueva documentación que sirva para compararla con el proyecto presentado por el arquitecto Salvador Vila en 2014, que ha servido de base para la memoria valorada, una especie de primera fase de las obras de rehabilitación.

En la Lonja de los Canónigos, la arcada que recae a la plaza de la Virgen y situada en la primera planta de la Seo, la cuestión no son las goteras, sino el mal estado de conservación de las vigas del siglo XVI, sujetadas con puntales para evitar que se agrieten. Las filtraciones de agua también 'ayudan' a acelerar este proceso, pendiente a su vez de los permisos de la Generalitat.

La catedral está declarada Bien de Interés Cultural, por lo que cualquier reforma necesita el permiso previo de la Administración autonómica. La financiación corre a cargo del cabildo, igual que con el proyecto de mejora del Micalet, donde se quiere habilitar zonas de descanso para los visitantes aprovechando estancias ahora cerradas.

Otra iniciativa que se acumula en la agenda de obras del edificio catedralicio es la eliminación del jardín de la calle Micalet, dado que las raíces de los árboles dañan las piedras medievales, al igual que ocurre con el riego. La vegetación oculta además gárgolas y otros elementos arquitectónicos de gran interés para la contemplación del monumento.

LOS DATOS

Obra Nova.
La Lonja de los Canónigos fue diseñada en 1566 y es de estilo renacentista. Es una tribuna mirador de tres arcadas formadas por arcos medio punto.
Termitas.
Un estudio de la Politècnica realizado con georradar concluyó que las grandes piezas de madera estaban afectadas por los insectos sin excepción.
Refuerzo.
La propuesta de intervención pasa por la colocación de fibra de vidrio en las vigas, además de otro tipo de sujeción.