El Ayuntamiento elabora su propio informe sobre el trencadís del Palau de la Música

Imagen de la fachada tras la caída del trencadís, antes de que colocaran la valla para evitar desprendimientos. / damián torres
Imagen de la fachada tras la caída del trencadís, antes de que colocaran la valla para evitar desprendimientos. / damián torres

Los técnicos municipales realizan un estudio de las causas de los desprendimientos de la fachada que se suma al que ha efectuado la empresa instaladora

NOELIA CAMACHO VALENCIA.

Desde abril, el Palau de la Música de Valencia ofrece una imagen que nada tiene que ver con que solía presentar hace medio año. Una valla evita que desprendimientos del trencadís de la fachada caigan a la vía pública. Los responsables del auditorio municipal la colocaron por precaución. De momento, se desconocen las causas que han provocado el desconchón en la cubierta del edificio. La empresa instaladora del material cerámico que en 2009 colocó el trencadís, ya ha elaborado un informe sobre las causas. Está en poder del Ayuntamiento de Valencia. Sin embargo, estas conclusiones no se han hecho públicas porque, tal y como confirman fuentes del auditorio a LAS PROVINCIAS, los técnicos municipales están elaborando su propio estudio sobre lo sucedido. Es más, argumentan que el retraso en el inicio de las obras para que se solucione el problema se debe a este hecho.

Lo cierto es que lo ocurrido en abril, cuando se produjo el desprendimiento por «los días de fuerte viento» en la ciudad, según fuentes del auditorio, ha hecho que el Palau de la Música de Valencia inicie la temporada sin estar reparado. Desde el centro musical afirman que lo sucedido debe pasar por un proceso administrativo y que, por ello, se ha elaborado un informe por parte de los técnicos municipales.

No hay que olvidar que la importancia de este estudio radica, sobre todo, en conocer no sólo las causas de la caída del trencadís sino en saber qué organismo se debe hacer cargo de la reparación -el Consistorio, la empresa que lo instaló o una aseguradora-. En el Palau, además, insisten a este periódico que hay que tener un factor en cuenta: no han pasado diez años desde la instalación del trencadís plateado, que se hizo en 2009 gracias a los fondos del Plan Confianza.

El Consistorio desmiente ahora que haya pedido presupuestos para reparar los daños

Pero además, desde coliseo niegan ahora que ya se hayan pedido presupuestos para sufragar los trabajos de reforma. Contradicen lo asegurado por la propia concejala de Cultura y presidenta del Palau, Glòria Tello, en una reunión del consejo de administración del auditorio del pasado junio, cuya acta refleja que ya se habían solicitado presupuestos para la reparación de la cubierta del edificio. «Se han pedido diversos presupuestos para reparar el trencadís», afirmó a preguntas de la oposición sobre los plazos. No obstante, matizan en estos momentos que se referían a la sala de muestras y no a los trabajos para arreglar la fachada.

Las obras, por tanto, siguen sin tener fecha. Los daños son apreciables a simple vista y con una malla que evita que otros posibles desprendimientos vayan a parar de nuevo a la vía pública. La zona sin trencadís plateado está en el lateral más próximo a la plaza Zaragoza.

La inclusión del trencadís plateado en el Palau de la Música se realizó hace nueve años, cuando el edificio diseñado por José María Paredes se sometió a un lavado de cara. Se destinaron 784.000 euros procedentes del Plan Confianza del Consell. Nueve años después, parte del material cerámico se ha desprendido y requiere de una reforma.

La colocación de trencadís en el Palau de la Música fue uno de los lavados de cara más importante que se realizó en el edificio diseñado por José María Paredes e inaugurado el 25 de abril de 1987. El tiempo pasa y el inmueble del auditorio envejece, por lo que el Ayuntamiento decidió invertir parte de las ayudas del Gobierno, concretamente 784.000 euros, en la mejora del auditorio. Una de las medidas más llamativas fue la colocación de trencadís plateado en la cubierta principal. Nueve años después, el revestimiento ha caído.

Una decoración habitual

El trencadís es un elemento habitual en los edificios mediterráneos. Uno de sus principales impulsores fue el arquitecto catalán Antonio Gaudí (1852-1926), que se decantó por estas teselas de mosaico para revestir las superficies curvas de sus edificios.

En Valencia, el trencadís es un elemento decorativo habitual más allá de los edificios del complejo diseñado por Santiago Calatrava. Algunas construcciones emblemáticas de la capital del Turia recurren a este elemento cerámico como motivo ornamental. Uno de los mejores ejemplos de este tipo de decoración se encuentra en la Estación del Norte.

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