La auditoría del Palau de la Música recoge irregularidades en las entradas del coliseo

El Palau de la Música. / j. monzó
El Palau de la Música. / j. monzó

El documento alerta de que el centro no tiene en cuenta el efecto fiscal que se deriva del IVA de las localidades que regala

N. CAMACHO

La auditoría sobre la gestión del Palau de la Música sigue arrojando irregularidades en el auditorio municipal. El informe, adelantado por LAS PROVINCIAS, no sólo centra el foco en los contratos fraccionados durante los ejercicios 2016 y 2017, las cuentas sin justificar o los refuerzos contratados para la orquesta que, según los expertos, no eran «necesarios ni inaplazables». El documento también alerta a los responsables del centro valenciano de que podrían estar incurriendo en un delito fiscal. Se trata del IVA derivado de aquellas invitaciones o localidades que regalan y que, de las cuales, el auditorio «no informa del valor económico que suponen».

Según los auditores, que han realizado el análisis del coliseo de los años 2016 y 2017, «respecto a los conciertos y eventos organizados por el Palau en los que existen entradas gratuitas por invitaciones, consideramos que existe un insuficiente control de las mismas por cuanto no consta de forma expresa su autorización», argumentan. Y prosiguen: «no se informa del valor económico que suponen y no se tiene en cuenta el efecto fiscal que se deriva por la sujeción al IVA de las invitaciones». Un toque de atención que revela que los responsables del Palau deben estar alerta para no incurrir en un delito fiscal.

Asimismo, el texto también realiza una serie de consejos en lo que se refiere a la venta de entradas. La auditoría señala que, en el auditorio, la compra de localidades en taquilla que se hace en dinero en efectivo en ocasiones llega a ascender a más de 20.000 euros, una cantidad que es ingresada semanalmente por personal de la propia institución. «Este hecho conlleva un riesgo de sustracción por lo que sería recomendable que para esta actividad se contratara con empresas de seguridad».

La auditoría del Palau de la Música, desvelada por este periódico, ha ahondado en ciertas prácticas que han derivado en que el informe sea «desfavorable debido a los hechos muy significativos que se han puesto de manifiesto durante el desarrollo del trabajo», sostienen los expertos. El documento constata fraccionamientos de contratos. «Cada gasto no puede ser considerado como un contrato menor si forma parte de la misma prestación o de prestaciones homogéneas», señala el texto. Pero también habla de gastos repetitivos, cuentas corrientes de más de 40.000 euros sin justificar, contratos realizados sin procedimiento público y sin poder elegir la oferta económica más ventajosa e, incluso, refuerzos para la Orquesta de Valencia que no eran necesarios. En concreto, en el ejercicio correspondiente a 2016, el Palau requirió el servicio de 486 contrataciones para la formación musical.

Desde el grupo municipal de Ciudadanos, uno de sus concejales, Manuel Camarasa, volvió ayer a insistir en que la presidenta del Palau de la Música, Glòria Tello, «debe cesar las malas prácticas porque están perjudicando a la cultura valenciana». «Igualdad, mérito y capacidad. Es muy sencillo y estas tres características son inquebrantables. El Palau ha incumplido las reglas básicas de contratación pública por lo que exigimos un explicación de estas prácticas y una mejora en el trato que desde el auditorio se ofrece a los profesionales de la música y el resto de personal», dijo Camarasa.

 

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