El arte juega a la pilota valenciana en el museo

Txema Rodríguez y Vinz Feel Free, ayer, en la sala Ferreres del Centro del Carmen. :: irene marsilla/
Txema Rodríguez y Vinz Feel Free, ayer, en la sala Ferreres del Centro del Carmen. :: irene marsilla

Txema Rodríguez y Vinz Feel Free inauguran la exposición 'Joc' el próximo viernes en el Centro del Carmen

CARMEN VELASCO VALENCIA.

No hay rivalidad entre Txema Rodríguez y Vinz Feel Free. Dos artistas acostumbrados a jugar en la calle. El primero lo hace con la cámara de fotos y el segundo, con los pinceles. Ahora cambian los muros urbanos por las paredes del Centro del Carmen. Con sus manos, cual pilotaris artísticos, buscan la jugada magistral que coloque la pilota en el lugar exacto, es decir, «dibuixar-la». Nada mejor que un museo para reivindicar y homenajear una práctica popular que encarna «valores increíbles, como el esfuerzo o la pasión», matiza el fotógrafo, y, al mismo tiempo, elevarla a categoría artística pero sin «ánimo elitista», detalla Vinz Feel Free.

Entrar en la exposición 'Joc' entraña participar del juego. No hay cadafal, pero los muros de la sala Ferreres se transforman en un trinquete sugerente donde los golpes visuales se solapan: carteles bicolores en rojo y azul que anuncian el World Pilota Championship entre Minotauro y Ave Fénix; instantáneas en blanco y negro de los grandes del deporte valenciano (Genovés, Álvaro o Fredi, entre otros); decenas de figuras que poseen cuerpo humano (en su mayoría desnudo) y cabeza animal (aves, minotauro, rana...)... Casi al final del recorrido de la sala Ferreres, en un espacio a la derecha, el espectador se adentra en una especie de «carrer» (donde originariamente nació la pilota antes de arrinconarla en los trinquetes) en el que luce un gran mural pintado sobre una fotografía que refleja a dos lagartos, vestidos con el uniforme de la Policía Local, recordando a un hombre y una mujer que está prohibido jugar a la pelota.

«'Joc' es una fábula. Cogemos la esencia de la pilota y construimos una historia con voluntad artística», resaltan los artistas. La muestra refleja «la lucha por un sueño a través de una serie de pasos, satisfacciones y disgustos que se representan con el deporte tradicional. Es un tema local y al mismo tiempo universal. Cualquier persona se puede ver reflejada en esta exposición», explica Vinz. «A partir de la pilota contamos la pasión por el juego, el esfuerzo, la preparación para la partida, la victoria, la derrota», añade Rodríguez, jefe gráfico de LAS PROVINCIAS.

'Joc' es una exposición bien pensada. No es lanzamiento sin más de imágenes atractivas en una sala museística. Conjuga ideas y reflexiones y, sobre todo, persigue dejar un poso. «La pilota tiene valores culturales que nos representan como valencianos y también conceptos estéticos que dan pie a crear algo. En la muestra hay una parte de homenaje y reconocimiento al deporte tradicional, pero no es nuestro objetivo. Nuestra finalidad es elaborar nuestro propio mundo artístico», apunta Rodríguez. «Me interesaba la pilota porque posee unos valores que otros deportes no tienen, como la caballerosidad, la bondad, la humildad, la amistad y el respeto, pero también porque me vuelvo a situar en el lado de personas que no tienen visibilidad, ya sean minorías colectivos LGTB, 15M, los desahuciados... Son personas que luchan por algo y no se les da la atención adecuada», argumenta Vinz.

«La pilota es algo muy nuestro», coinciden. «Sin que sea nuestra intención dar lecciones a nadie, creemos que esta práctica tan valenciana debe abrirse a la sociedad. Es un mundo despreciado y en cuanto alguien le da cariño se crean lazos fuertes», añade el fotógrafo.

El trinquete y el museo son espacios a los que, según los creadores, «la gente no entra por desconocimiento». «Nos hubiera gustado hacer 'Joc' en la calle, donde los pilotaris blasfemaban mientras golpeaban y ahora cuando los ciudadanos ven cuerpos desnudos también blasfeman, pero resultaba imposible instalar las piezas en estos formatos», apuntan. Vinz encuentra diferencias entre trabajar en la calle y en un museo. Una de ellas pasa por el público: «Al Centro del Carmen vendrán visitantes con voluntad de ver la exposición. En la vía pública, la obra asalta al ciudadano». «Lo mejor de trabajar en la calle es hacer lo que te da la gana y utilizar el espacio público como soporte, pero no sabes cuánto tiempo va a durar la intervención», reivindica. Tanto Vinz como Rodríguez coinciden en resaltar que la exposición «no es arte urbano».

La historia de 'Joc' se articula en nueve espacios y un décimo, en la sala Goerlich, recoge el making off de un proyecto que arrancó hace un año y ocho meses y en el que han colaborado más de 50 modelos anónimos («hombres, mujeres, transexuales», matiza Rodríguez). «La muestra se presentó al anterior director del Consorcio de Museos, pero el impulso ha venido con el apoyo de José Luis Pérez Pont», remarcan. La exposición se inaugura el próximo viernes y estará en cartel tres meses.

 

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