La Academia de Cine estudia crear una subsede en Valencia

La Academia de Cine estudia crear una subsede  en Valencia

El director de la entidad pretende reforzar la relación con los profesionales del audiovisual de la Comunitat

CARMEN VELASCO VALENCIA.

Joan Álvarez (Mislata, 1953) conoce a la perfección el audiovisual valenciano. Sabe de sus puntos fuertes y de sus flaquezas. Álvarez es desde el pasado marzo el director de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España y al frente de esta institución quiere abrir una nueva etapa con los profesionales de la Comunitat, sobre todo, quiere hacer llegar la labor de la Academia de Cine al sector valenciano. Álvarez aspira a modernizar la entidad y a hacerla llegar a todos los rincones del país.

El próximo 2 de mayo el director de la Academia de Cine presentará sus planes como director en una jornada que se celebrará en el edificio Rialto. En este escenario, Álvarez anunciará su intención de que Valencia sea subsede de la institución cinematográfica, según ha podido saber LAS PROVINCIAS de fuentes de la entidad que preside Yvonne Blake. Hasta la fecha sólo Barcelona tiene una delegación de la Academia de Cine. La designación de Valencia vendría a reforzar la relación de la institución nacional con el sector de la Comunitat. La elección tiene un carácter esencialmente profesional pero sirve para potenciar los lazos de la industria con la institución y hacer a los académicos valencianos más partícipes de la actividad cotidiana de la entidad situada en Madrid.

Bajo su mandato, de al menos tres años, Álvarez quiere definir un modelo de organización y de financiación sostenible que demuestre que la Academia está muy viva. En una entrevista con LAS PROVINCIAS, publicada el 11 de marzo, avanzó su intención de que la Academia esté presente más allá de Madrid y Barcelona: «Mi mayor reto es cumplir bien el encargo de la Junta Directiva para hacer que la sociedad esté orgullosa del cine que están haciendo los cineastas y las cineastas españoles, del cine que se hace en España o fuera de aquí, pues es una tarea creativa cada vez más internacionalizada. Y hacerlo con una mirada amplia de la sociedad -la Academia tiene sedes en Madrid y Barcelona pero su presencia tiene que estar viva en otros puntos neurálgicos de la actividad cinematográfica- y con una puesta en valor de un cine con corazón e inteligente en el que confluyen varias generaciones y en el que hay que mimar el talento joven. Un cine abierto a América y a Europa y metido en el universo digital».

De prosperar la iniciativa, la subsede recaería en la Filmoteca, que celebrará su 30 aniversario a partir del último trimestre de 2017. La intención de Joan Álvarez de que Valencia sea subsede de la Academia viene a demostrar cierta sensibilidad hacia la Comunitat, un territorio que «cuenta con un par de generaciones de creadores y profesionales con buena formación y con experiencia pero se ha visto muy afectado por una crisis que tiene como símbolo dos cierres, el de Canal 9 y el de la Ciudad de la Luz en Alicante. Con un sentido de la resiliencia admirable, las personas, los creadores, los profesionales, las asociaciones y bastantes empresas han hecho su particular travesía del desierto y están preparadas para el entusiasmo».

Álvarez se muestra optimista respecto al futuro del cine en la comunitat. «El audiovisual valenciano tiene las pilas puestas. La nueva televisión, una solución juiciosa del pleito de la Ciudad de la Luz con Bruselas , y una política acordada entre la Generalitat y los profesionales podrían regenerar la actividad en un plazo corto de tres o cuatro años. En cuanto a las audiencias, es fantástico que se vuelvan abrir salas de cine, como la de los antiguos Albatros o los Aragón. Hay modelos interesantes de desarrollo del audiovisual como eje de las industrias creativas, desde el andaluz al de la región de Amberes o al de Bogotá, que pueden servir de lección para todo lo que ahora se tiene que hacer. Y, en mi opinión, la Generalitat se apuntaría un tanto vanguardista si hiciera una gran apuesta para llevar el cine a las escuelas con el objetivo de formar una nueva generación de espectadores y de creadores», aseguró Álvarez a este periódico.

Álvarez asumió su cargo el pasado 3 de abril. Fue elegido tras un proceso de selección llevado a cabo durante varios meses por la empresa 'cazatalentos' MV Executives, que analizó los perfiles de más de 70 candidatos. Entre 2001 y 2010, Álvarez fue director de la Fundación para la Investigación del Audiovisual y del Centro de Formación de Guionistas de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo de Valencia. También ha sido director de la Filmoteca Valenciana, director de la Red Iberoamericana de Desarrollo Audiovisual (Red Idea) y, tras una primera etapa de ejercicio del periodismo cultural, ha ocupado distintos cargos relacionados con la comunicación, la cinematografía y el audiovisual.

Con amplia experiencia en el mundo de la comunicación, del cine y de las relaciones culturales internacionales, Álvarez entró en el Instituto Cervantes en 2010 como director del centro de Estocolmo y desde 2015 dirigía el Instituto Cervantes de Casablanca. Ha desarrollado proyectos europeos e iberoamericanos y en la actualidad lidera un proyecto de fomento de la coproducción en todos los terrenos de la cultura para combatir la islamofobia y el radicalismo violento, entre cinco países de la UE y Marruecos.