Santiago Posteguillo: «En una novela histórica el que tiene que hacer el trabajo es el escritor»

El escritor Santiago Posteguillo, minutos antes de iniciar laa multitudinaria presentación de 'La legión perdida'. :: jesús signes/
El escritor Santiago Posteguillo, minutos antes de iniciar laa multitudinaria presentación de 'La legión perdida'. :: jesús signes

Santiago Posteguillo presenta en Aula LAS PROVINCIAS 'La legión perdida', el libro que cierra la trilogía de Trajano: «Al público le toca el disfrute», afirma

NOELIA CAMACHO VALENCIA.

«Hay emperadores que cabalgan directos a la leyenda», reza la cubierta de la tercera y última parte de la trilogía de Trajano 'La legión perdida' del escritor valenciano Santiago Posteguillo. Habrá emperadores que cabalguen hacia la leyenda, pero Posteguillo lo hace hacia el éxito. Apenas unos días atrás salió a la venta, pero el libro ya es el más vendido. Después de mucho tiempo de espera, sus seguidores han podido saborear el ansiado desenlace de la trilogía.

Muchos de ellos, llenaron ayer como si de un coliseo se tratara el Museo L'Íber de los soldaditos de plomo de Valencia. Allí se celebró Aula LAS PROVINCIAS, una cita ya ineludible para los amantes de la literatura histórica y que sirvió para presentar en sociedad 'La legión perdida' (Planeta).

Más de doscientas personas abarrotaron literalmente el patio del museo donde se celebró el encuentro. El jefe de Opinión de LAS PROVINCIAS, Pablo Salazar; el director de L'Íber, Alejandro Noguera; y el columnista de LAS PROVINCIAS Ramón Palomar fueron los encargados de abrir la presentación.

Salazar destacó que, en apenas unas semanas, Posteguillo ya era líder de ventas. Por su parte, Noguera, gran conocedor de la Historia, no pudo sino resaltar el enorme trabajo del autor a la hora de configurar un texto de más de mil páginas. Por último, Palomar fue tajante y, tomando como referencia una de las citas de 'La legión perdida' sobre Trajano («era un emperador demasiado grande para una Roma tan pequeña») aseguró que Posteguillo «era demasiado grande para una tribu literaria tan pequeña».

Después fue el turno del escritor, encargado de presentarla y de intentar explicar el proceso de documentación para aunar entretenimiento y rigor en la trilogía. «En una novela histórica, el que tiene que hacer el trabajo es el escritor, al público le toca el disfrute», afirmó minutos después de agradecer a LAS PROVINCIAS y a su director, Julián Quirós, que le brinde la oportunidad de escribir en sus páginas «sobre cultura y literatura».

Posteguillo quiso demostrar cómo hasta para encontrar el nombre de una princesa del imperio parto tuvo que recurrir a la tesis de una experta. Resaltó la importancia de conocer idiomas y de superar el complejo del Capitán Trueno. Lo explicó: el popular personaje de cómic era capaz de tener una novia vikinga y viajar hasta Japón y relacionarse con una noble. ¿Cómo podía conocer tantas lenguas? El tebeo era una cosa, pero su novela requería de todo el rigor posible ya que en ella se intercalan personajes que hablan latín griego, sánscrito, chino clásico, arameo y parto, entre otros.

También bromeó sobre lo útil que es para él dar clases en la Universitat Jaume I de Castellón. «Invitando a muchos cafés puedes conseguir que tus compañeros de departamento te ayuden a la hora del proceso de documentación», contó. Asimismo, y sin querer tampoco destripar la historia, aseguró que «Trajano sabía que no se puede derrotar al miedo, es el peor de los enemigos», en alusión a esa legión perdida a la que deben enfrentarse las tropas romanas.

Dos apuntes más dio el escritor. Afirmó que en esta última novela «he innovado en la estructura, pero no he cambiado el estilo», confesó. Y fue más allá. «A veces, lo que parece sencillo, en realidad no lo es». Finalmente, declaró a los asistentes que tenía «una deuda con Trajano». Viajó a los lugares donde nació y murió. «El emperador fue enterrado entre libros. En griego y en latín. Incluso en su muerte, algo nos quiso decir», afirmó el novelista. E insistió en que, y pese a que Ramón Palomar le afeó que había 'malgastado' muchas ideas de muchas novelas en una sola, Posteguillo aseveró que era necesario que esta «novela de muchas novelas fuera así para explicarlo todo».

Muchos fueron los ávidos lectores que no pudieron resistirse a sus argumentos. Entre ellos, el presidente del Consejo de Administración de Federico Domenech, Guillermo Zarranz, y el director general de LAS PROVINCIAS, Fidel Pila. Tras el acto, el autor firmó numerosos ejemplares. En declaraciones a este periódico contó que, tras cerrar la trilogía de Trajano, está trabajando en otra novela. No desveló más datos. Aunque dejó caer que intentara no necesitar esas tres mil páginas en las que se ha volcado con Trajano.

Mientras llega su nuevo libro, los lectores pueden saborear de las intrigas, batallas, amores, naumaquias, combates de gladiadores, idiomas extraños en los cuatro confines del un vasto imperio -Roma, Partia, India, China-, dos césares y una emperatriz que se entrecruzan en este rico fresco literario del mundo antiguo. Posteguillo lo narra en dos tiempos, el de Craso, el que dio su nombre al garrafal error, -y que explicó ayer ante los asistentes a Aula LAS PROVINCIAS- y el de Trajano, y recorre los exóticos territorios de un vasto impero «nada eurocéntrico» que alcanzó su apogeo en el año 116: la civilización partia, el Imperio Kusham al norte de la India y el Imperio Han en China. Esta novela es «el mayor reto narrativo y de documentación» al que se ha enfrentado el autor. Se nota. Posteguillo lo quiso explicar ayer, aunque casi no hizo falta. Sus incondicionales le arroparon y le agradecieron que, por fin, cerrara la historia del emperador Trajano.

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