Cultura cierra su hoja de ruta

Una obra en el Olympia. /
Una obra en el Olympia.

El acceso a los contenidos y el derecho a sentir y expresarse, principales preocupaciones de los profesionales valencianos

MIKEL LABASTIDAvalencia

Nadie se atreve a decirlo en alto porque ha pasado relativamente poco tiempo desde que se formó el nuevo Consell, pero en los corrillos culturales el runrún se repite incesantemente. Existe cierta desafección hacia los nuevos mandatarios por la falta de iniciativas y decisiones en el panorama cultural y hay desilusión ya que los cambios que presumían que llegarían con un gobierno de distinto color no llegan. Cuando se les traslada esta inquietud a los responsables de la Conselleria ellos siempre desaconsejan las prisas, explican que quieren dar pasos que sirvan a largo plazo, y aseguran que tienen un Plan.

Ese Plan con mayúsculas al que hacen referencia se puso sobre la mesa al principio de la legislatura en las reuniones que el equipo de Marzà mantuvo con representantes de los distintos sectores culturales, a los que sondeaba sobre su situación, sus quejas, sus deseos... El Plan Estratégico de la Cultura serviría para sentar las bases de lo que se debía hacer en este ámbito para conseguir el mayor número de réditos. «Tendrá como objetivo una transformación real y consensuada para desarrollar unas industrias culturales valencianas fuertes», aseguró hace unos meses el conseller, al mismo tiempo que adelantaba que serían factores clave el reconocimiento del capital social que suponen los sectores de la Comunitat y la promoción de los valores propiamente valencianos.

Tras los encuentros mantenidos con las distintas asociaciones la responsabilidad para elaborar este Plan se trasladó a Econcult, el área de Investigación en Economía de la Cultura y Turismo, que se encarga de realizar una propuesta de 'hoja de ruta' de la política cultural. Y esta labor se encuentra ya en su fase final, así que se prevé que en las próximas semanas la Conselleria pueda presentar al fin su Plan.

OBJETIVOS CULTURALES

Derecho al acceso y la particpación cultural. Fomentar la interacción y sociabilidad entre los individuos, mejorar la capacidad crítica de los individuos, facilitar los procesos educativos en relación con las artes.
Derecho a la construcción de la identidad. Fomentar la autoestima individual y colectiva, promover la existencia de relatos propios, dotar de capacidades y oportunidades a los individuos para la construcción de su identidad.
Impactos económicos. Mejorar la competitividad del sector turístico, mejorar la innovación y la productividad en toda la economía, utilizar los sectores culturales para renovar zonas urbanas o rurales, mejorar la marca del territorio.
Derecho a sentir. Mejorar las habilidades expresivas de los individuos, garantizar la libertad de expresión, mejorar el desarrollo intgral y la satisfacción intelectual, afectiva, moral y espiritual de los individuos.
Impactos sociales. Promover la inclusión social de los grupos en riesgo de exclusión socialm promover las relaciones interculturales, promover la cohesión entre territorios.

En las últimas semanas han desfilado por la facultad de Economía trabajadores vinculados a sectores culturales, como el teatro, el audiovisual, la danza, el libro, los videojuegos, la arquitectura o el diseño, entre otras disciplinas. A todos ellos se les ha sometido a un examen para que valorasen cuáles deberían ser las primeras acciones que acometa la Conselleria, así como las prioridades y los objetivos finales. Además los encuentros han propiciado debates entre los profesionales, de los que se tomarán ideas.

Disparidad de profesionales

Gloria Mañas o Joan Carles Girbes (por el sector del Libro), José Ignacio Casar, Ana Moure o Isabel Puig (museos), Juan Vicente Luciano, Juan Pinillos, Ximo Solano o Jacobo Pallarés (Artes Escénicas), Joanjo Trilles i Font, Miquel Gil o Miquel Gironés (Música Tradicional), Sergi Almiñana o Isabel Villagar (Música en vivo), Rosa Santos, Álvaro de los Ángeles o Alicia Ventura (Artes Visuales), Ibán Ramón o Lourdes García (Arquitectura y Diseño), Giovanna Ribes o José Luis Moreno (Audiovisual) y Miguel Chover o Tomás Marco (Videojuegos) han sido algunos de los participantes en las sesiones.

De sus respuestas y ruegos ya se pueden extraer algunas conclusiones, como se observa en los primeros gráficos que se han colgado en la web de la Universitat. Así por ejemplo para libreros, editores y escritores una de las principales tareas de la que debe ocuparse la conselleria de Cultura es cómo facilitar el acceso a la cultura. A ese respecto en la encuesta se pregunta a los convocados por la accesibilidad a la programación cultural de excluidos sociales o personas con diversidad funcional, así como por las brechas generacionales y de género en el acceso a la cultura. La misma preocupación ha sido puntuada muy alto por quienes participaron del sector audiovisual, de las artes visuales y de museos y de patrimonio.

«Satisfacer el derecho a utilizar los lenguajes artísticos para expresarse, comunicarse, compartir, emocionarse y sentir» es el objetivo que consideran más importante los representantes de los videojuegos, la arquitectura, el diseño y las artes escénicas. En este bloque se discutían conceptos como la manera de mejorar la capacidad creativa y crítica de los individuos o cómo garantizar la libertad de expresión.

El estudio previo al Plan Estratégico fija su atención en otras cuestiones. Así por ejemplo se plantea el impacto económico que puede generar la cultura y para ello se pregunta por el modo de generar riqueza y empleo, cómo mejorar la competitividad del sector turístico o la marca del territorio y su proyección exterior.

De la encuesta se adivinan otros caminos por los que discurrirá la política cultural en los próximos años. Así se promoverá la existencia de relatos propios y con referentes culturales autóctonos, se favorecerá la autoestima individual y colectiva a partir de elementos simbólicos y se posibilitará la persistencia de expresiones culturales y prácticas creativas minoritarias.

A todos los participantes se les pidió opinión sobre la cantidad económica que se ha de distribuir en cada área cultural. Y en esos cada uno, como se puede ver en el gráfico que acompaña esta página, barrió para su casa.