El trazo intuitivo e imperfecto de Carla Fuentes

Carla Fuentes, ayer, en la galería Pepita Lumier. :: damián torres/
Carla Fuentes, ayer, en la galería Pepita Lumier. :: damián torres

La artista valenciana homenajea a cowboys, boxeadores y ciclistas en la galería Pepita Lumier, donde también exhibe moteles y peluquerías

CARMEN VELASCO VALENCIA.

La ilustración siempre ha estado aquí, pero ahora es más perceptible. La democratización de la ilustración pasa por nombres como Carla Fuentes. La artista valenciana ha contribuido a esa visibilidad. Pertenece a la generación de creadores que lo mismo ilustran un libro, hacen un dibujo o pintan un muro. Y su trabajo llega al público, ya sea por las redes sociales, un festival de música o una galería.

Tras exponer en Madrid y Barcelona, el trabajo de Carla Fuentes, o Littleisdrawing, recala en Valencia. La artista inaugura hoy su primera exposición en la ciudad, concretamente, en la galería Pepita Lumier. Viento, cuadriláteros, amor, peines y flechas' es una recopilación de «la mejor obra» de los dos últimos años de Fuentes, explica la autora.

La ilustradora es hacedora de un universo propio plagado de retratos «imperfectos e intuitivos» que trata de dotarlos de «alma» con la única arma del dibujo, la esencia de las bellas artes. Algunos de los rostros son conocidos, como los ciclistas Eddy Merckx o Jacques Antequil, pero son identificables, como los inspirados en los carteles de las peluquerías africanas. Fuentes se encontró con estos afiches en el festival Rototom y quedó fascinada. Las peluquerías de Ghana, Mali o Burkina Faso recurren a estos carteles para que sus clientes pidan cortes de pelo al estilo Mike Tyson o Nelson Mandela.

La artista también homenajea a Cassius Clay, Jake Lamotta, Panama Al Brown y Sugar Ray Robinson. «Empecé a interesarme por las mentes de los boxeadores, la esencia humana detrás de todos esos músculos, huesos y vísceras. Me interesa su vida, historias y miserias», asegura Fuentes.

El criterio que rige el trabajo de Carla Fuentes es «la atracción estética» que siente por lo ve y por lo que le rodea. De ahí los retratos de los ciclistas y los cowboys en los que «deforma el dibujo para dar un punto de vista personal». No busca el trazo perfecto, sino la diferencia. Huye de lo correcto, asegura. Y le funciona: «Tengo clientes fieles».

La carrera de Carla Fuertes se consolida no sólo por la exposición en Valencia sino también por los encargos que recibe de firmas, empresas y publicaciones. El siguiente escalón a subir: el mundo editorial. «Estoy trabajando en un libro para Lunwerg, que se publicará en el verano. No puedo contar mucho, pero es una cadena de coincidencias a través de lugares, objetos y personas», avanza la creadora valenciana. Ella será la autora de los textos y, por supuesto, de las ilustraciones.

Cada vez más las editoriales se animan a publicar libros ilustrados de autor. Es un paso más en la democratización de la ilustración. «España ha despertado y ahora la ilustración está en todas partes. El riesgo que se corre es que algunos copien a otros ilustradores, pero esto pasa en casi todas las disciplinas», argumenta.