Último tributo a Chirbes desde la orilla

Consternados. Compañeros y familiares acudieron al acto-homenaje. /
Consternados. Compañeros y familiares acudieron al acto-homenaje.

«Que se precipitara todo en seis días nos ha pillado a todos en fuera de juego», indicó José Luis Ferris

MIKEL LABASTIDA DÉNIA/VALENCIA.

Familiares y amigos del mundo de la literatura y la cultura en general despidieron ayer, en un ambiente de intimidad, al escritor Rafael Chirbes, fallecido el sábado a los 66 años tras una grave enfermedad, con un acto-homenaje en el que se recordó su obra con la lectura de párrafos de su novela 'En la orilla', su última novela, publicada en 2013.

La capilla ardiente en honor de Chirbes, Premio Nacional de Narrativa y de la Crítica, entre otros galardones, se instaló en el tanatorio de la Marina Alta de Dénia, lugar hasta el que el sábado por la noche fueron trasladados sus restos mortales tras fallecer en su domicilio en Beniarbeig, según pudo saber LAS PROVINCIAS.

La escritora y directora general de Cultura de la Generalitat valenciana, Carmen Amoraga, el secretario autonómico del área, Albert Girona, o los novelistas Alfons Cervera y José Luis Ferris fueron algunas de las personalidades que se acercaron para dar su último adiós a Chirbes y el pésame a sus familiares Amoraga, que fue finalista del premio Planeta en 2010 y ganadora del Nadal en 2014, destacó que, gracias a su obra, Chirbes «nunca morirá».

La política y también escritora definió a Chirbes como un hombre «muy adelantado, literaria, técnica y estilísticamente» a su época, pero también una persona «muy auténtica». Valoró asimismo su labor crítica con la sociedad actual, ya que con su libro 'Crematorio' denunció «la burbuja de la construcción y la corrupción antes incluso de que explotara».

Por su parte, su amigo y también escritor Alfons Cervera calificó a Chirbes como «un escritor descomunal, de los que sabía que escribir es estar siempre con el culo al aire, a la intemperie».

A nivel personal, Cervera indicó que era «una especie de ogro social y, al mismo tiempo, de una ternura extraordinaria». «Era como una especie de niño que desdecía completamente ese carácter público de ogro. Su pérdida para mí es como la de un hermano», lamentó.

Por su parte, Ferris se mostró consternado por la pérdida de este autor valenciano, al que consideró como «uno de los escritores más comprometidos con su época y su tiempo». «Todavía no hemos encajado su pérdida, el mundo de la literatura está consternado; los que estábamos más cerca de él sabíamos que tenía ciertas teclas -en referencia a su delicado estado de salud-, pero que se precipitara todo en seis días nos ha pillado a todos en fuera de juego», agregó. Resaltó que Chirbes supo denunciar realmente lo que está pasando en la sociedad «y lo dijo con el mejor lenguaje y de una manera magnífica, profunda y honesta».

Chirbes fue novelista y periodista, trabajó como crítico literario, articulista de viajes y profesor. En 1988 quedó finalista del Premio Herralde con la novela 'Mimoun' y desde entonces se ganó la admiración de los lectores.

Las reacciones al fallecimiento del autor se sucedieron ayer. El grupo parlamentario de Podemos presentará hoy en las Corts Valencianes una iniciativa para pedir que le sea concedida al escritor valenciano Rafael Chirbes la Alta Distinción de la Generalitat a título póstumo, en el 9 d'Octubre, día de la Comunitat. Según apuntó Podemos en un comunicado, la obra del escritor de Tavernes de la Valldigna «lúcida y coherente, ha removido conciencias y su contribución a la cultura crítica y la denuncia de la pérdida democrática ha de ser reconocida». Para la formación, la muerte de Chirbes es «una lamentable pérdida para la literatura comprometida y ha causado profunda conmoción entre los sectores de la sociedad valenciana que compartieron con él en los últimos años su inquietud y preocupación por la corrupción, la pérdida de libertades y el deterioro democrático».

Reconocimiento exterior

El síndic de Podemos, Antonio Montiel, destacó que compartió con Chirbes el «compromiso y las acciones reivindicativas para sacar adelante la Iniciativa Legislativa Popular para la creación de una radiotelevisión pública valenciana», con cuyo cierre el escritor fue «muy crítico». Montiel anunció la iniciativa como un «paso necesario» para «homenajear» a un autor al que considera «imprescindible para conocer nuestra historia reciente». «Desgraciadamente, como sucede en tantas ocasiones, su reconocimiento se produjo antes en el exterior que en su propia tierra. Fue un autor muy lúcido en el retrato del urbanismo especulativo y las secuelas del capitalismo salvaje. Su obra ha removido conciencias y su contribución a la denuncia de la pérdida democrática ha de ser reconocida», manifestó.

El secretario de Cultura del PSOE, Iban García del Blanco, expresó también ayer el pesar de los socialistas y recordó la figura de Chirbes como un referente de las letras españolas contemporáneas y un autor que «por estilo y temática resulta especialmente relevante».

El autor escribió en 1996 la novela 'La larga marcha', con la que comenzó su trilogía sobre la sociedad española que llega hasta la Transición y que siguió en 2007 hablando sobre la España de la crisis y la burbuja inmobiliaria con 'Crematorio', una obra que le reportó el Premio Nacional de la Crítica. Con su última obra, 'En la orilla', el escritor siguió poniendo el bisturí a la España marcada por la crisis y la corrupción con la narración del drama de la vida de cinco personas desempleadas.

 

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