El MuVIM recrea el universo negro de Weegee, el fotógrafo que llegaba antes que la policía

Una de las imágenes de Weegee muestra a un ladrón disfrazado de mujer. :: jesús montañana/
Una de las imágenes de Weegee muestra a un ladrón disfrazado de mujer. :: jesús montañana

Una exposición representa a través de 95 instantáneas el Nueva York violento, bohemio y criminal de los años 30

NOELIA CAMACHO

valencia. Llegaba a la escena del crimen antes que los agentes. Tenía instalada en su coche una radio que le conectaba con la policía. Era capaz de manipular el escenario del terrible suceso para que sus fotografías quedaran más vistos. Era Weegee, the famous (Weegee, el famoso), el fotógrafo que retrató al oscuro y violento Nueva York de los años 30 y 40.

Una atmósfera negra, llena de asesinos, policías y cabareteras que ahora se puede ver en el Museo Valenciano de la Ilustración y la Modernidad (MuVIM) gracias a la muestra 'Weegee The Famous'. La exposición, que se enmarca dentro del festival Valencia Negra, reúne hasta 95 instantáneas del considerado como el pionero del fotoperiodismo.

Había llegado a Nueva York en 1909 con tan sólo diez años. Su nombre real era Arthur H. Fellig. Hijo de emigrantes austrohúngaros, comenzó a trabajar de aprendiz de fotógrafo. Pasó por una agencia de noticias, pero allí no se firmaban sus fotografías. Por ello, en 1935 se convirtió en un fotógrafo 'freelance'. Su carácter «canalla», según la comisaria de esta exposición Sivia Oviaño, le llevó a obtener un permiso para instalar una emisora en su coche conectada con la radio de la policía. Hasta llegó a colocar un pequeño laboratorio de revelado en su automóvil. «Era imbatible», aseguró ayer durante la inauguración de la muestra la comisaria. «Era el fotógrafo de la crueldad, la violencia y la parte más oscura», señaló uno el director de comunicación de Valencia Negra, Bernardo Carrión de un personaje que siempre se jactaba de que «ningún malhechor alcanza su consagración hasta que yo lo haya fotografiado».

El recorrido por la exposición, que estará instalada en el museo hasta el 31 de agosto, se inicia con una primera parte en la que se recogen sus instantáneas con tintes más crueles. Fotografías de individuos borrachos, mendigos y asesinatos se entremezclan con escenas de peleas, robos o encarcelamientos.

Pero Weegee también quiso retratar la vida bohemia y social de Nueva York durante el primer tercio del siglo XX. Su objetivo se fijó en la calle y sus gentes; los bares y cabarets fueron esenciales para recrear esa atmósfera de lujuria y libertad de aquella vida tan bohemia. La exhibición se cierra con una fotografía del propio fotoperiodista trabajando en el maletero de su coche, desde donde salían sus fotos a los periódicos y las agencias de noticias de Estados Unidos. «Era una época donde sí importaba ser el primero en retratar un suceso», dijo Oviano.

Valencia recibe por primera vez los fondos de un autor con una mirada tan personal que su vida fue llevada a la gran pantalla en 1992 en la cinta 'El ojo público', en la que estaba interpretado por Joe Pesci.

«Weegee tenía una visión de la realidad muy particular ya que Weegee no solo documentaba los hechos, sino que tenía un amplio sentido de la estética y se permitía llegar antes que la policía y modificar la escena», concluyeron los impulsores de la muestra.

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