«El audiovisual valenciano tiene que recuperar la unión con el público»

La cineasta valenciana y directora de la webserie 'Sin vida propia', Ana Ramón./
La cineasta valenciana y directora de la webserie 'Sin vida propia', Ana Ramón.

Ana Ramón, directora de la webserie 'Sin vida propia', lamenta las dificultades para exhibir los proyectos que se realizan en la Comunitat

NOELIA CAMACHOValencia

El éxito ha perseguido a la webserie valenciana Sin vida propia. Un pequeño proyecto para la red, financiado a través de las aportaciones económicas de los ciudadanos, que, sin embargo, no deja de cosechar premios en festivales internacionales. La serie ha finalizado en su segunda temporada y no tiene intención de continuar. "No hay medios, productoras que se decidan por invertir en ella y los que hemos trabajado no hemos cobrado así que hemos decidido que no siga", confiesa su directora, la cineasta valenciana Ana Ramón. Pese a su juventud, lleva mucho tiempo en la industria audiovisual, tanto en la Comunitat como fuera. Un sector que, en el caso de esta región, vive momentos complicados. "No es que sea difícil realizar cualquier proyecto, es que resulta casi imposible que lo puedas exhibir tanto en una televisión pública como en una sala de cine", confiesa.

-Sin vida propia, la webserie que ha dirigido y guionizado no para de darle alegrías. Recientemente se han alzado con los premios a Mejor Creación Europea y Mejor Dirección de Comedia en la Internacional Videomakers Web Association (IWV) de Italia. ¿Se esperaban que el éxito siguiera traspasando fronteras?

-No. Nos sigue sorprendiendo que nos den premios. Lo cierto es que, cuando nació el proyecto de Sin vida propia no esperábamos que llegara a concetar con el público extranjero. Está rodada en castellano y cuenta las vidas de esos jóvenes de 30 años que se han visto afectados por la crisis. Es muy de aquí. No creíamos que fuera tan bien aceptada en los festivales internacionales. Pero así ha sido.

-¿Se puede decir que ha tenido más éxito fuera de la Comunitat que aquí siendo un proyecto cien por cien valenciano?

-Puede ser. Aquí ha tenido éxito pero el recorrido por festivales le ha valido que muchos espectadores la hayan conocido, sobre todo en Estados Unidos y Canadá.

-La webserie ha grabado la segunda temporada y el proyecto no va a continuar. ¿Por qué ha finalizado la serie? ¿El éxito no ha llegado a traducirse en apoyos?

-No. Hay dos motivos por los que no continuamos. El primero es que la serie se ha financiado a través del micromecenazgo y el crowdfunding, por lo que el presupuesto sólo nos ha cubierto los gastos. El equipo, unas 30 personas, ha trabajado gratis. Y es verdad también que no hemos conseguido que ninguna productora se haya interesado por seguir manteniéndola.

-¿Y la Administración pública?

-Tampoco. Solicitamos las ayudas de la Generalitat dos veces. La primera no nos las dieron. Para la segunda, que ya se había grabado la serie y había sido muy bien acogida, pensamos que nos las darían. Pero tampoco.

-¿La única salida para este tipo de proyectos pasa por recurrir a las donaciones de la gente?

-Yo espero que no. No debe pasar todo por contar con el apoyo económico de los espectadores. La verdad es que este tipo de iniciativas ha fomentado nuevos formatos y proyectos, pero las Administraciones deben apoyarlas. En este país, por ejemplo, aún no está arraigado el hecho de hacer productos audiovisuales para la red cuando, en cambio, en EEUU ya es habitual que algunas de las series más exitosas se vean en plataformas web.

-¿Por dónde pasa la solución al audiovisual valenciano?

-Ojalá lo supiera. Pero es que no hay industria. El cierre de Canal 9 terminó con el panorama audiovisual. Lo más complicado ahora no es hacer un determinado producto audiovisual, lo difícil es encontrar un lugar donde exhibirlo. Y es triste porque la gente sigue queriendo ir al cine y quiere seguir encontrando proyectos diferentes en televisión. Debemos recuperar la unión del público con el audiovisual. En España, últimamente se está dando esa reconciliación con series como El ministerio del tiempo o películas como Ocho apellidos vascos y La isla mínima. Aquí ocurrió con LAlqueria Blanca, pero ya no sucede.

-Está trabajando en su primer largometraje. ¿Puede avanzar algo?

-Pues estamos en trabajando con Kiko Martínez de la productora Nadie es perfecto en los inicios de la cinta. Es una road movie. Pero aún estamos en una fase inicial.