La última avería de Calatrava

La última avería de Calatrava

El proyecto del arquitecto valenciano será reformado después del verano para solucionar las goteras que padece el aeropuerto de Bilbao desde su apertura en el año 2000

N. CAMACHO VALENCIA.

A Santiago Calatrava no sólo se le cae el trencadís del Palau de les Arts o tiene que realizar catas en el Ágora de la Ciudad de las Artes y las Ciencias para evitar que el material cerámico siga el mismo camino que el del coliseo operístico y termine estampado en el suelo. Ahora, otro de sus proyectos, el aeropuerto de Bilbao, también va a ser reformado. 'La Paloma', como se conoce al edificio, cambiará todas las chapas de metal de su tejado para poner remedio a las numerosas goteras que afectan a su cubierta desde su inauguración en noviembre del año 2000.

Una avería más que se suma a las ya mencionadas como la caída del trencadís de Les Arts o el arreglo de la cubierta del Ágora, unos trabajos que, según publicó LAS PROVINCIAS, comenzarán de manera inminente y tendrán una duración de cuatro meses.

La reforma del aeropuerto bilbaíno tendrá dos partes. La instalación de las nuevas placas de metal del edificio sólo será la primera fase de los trabajos. Se realizarán después de verano y su coste, se prevé, ascenderá a los 300.000 euros. Es más, Anea, la sociedad que gestiona los aeropuertos públicos españoles, acaba de sacar a concurso el contrato para ejecutar las obras y ya son cuatro las empresas que han presentado ofertas.

Según los expertos, el deterioro que presentan las tejas es preocupante, tanto en sus anclajes como en su estructura y laminación. El paso del tiempo y el propio diseño concebido por el valenciano han pasado factura a un edificio sólo tiene quince años.

La segunda fase, y definitiva, no tiene fecha de inicio. Mientras se solucionan los problemas del tejado, los ingenieros comenzarán a planificar las medidas que se desarrollarán para solucionar los problemas estructurales derivados de las goteras.