La vigilancia de los depósitos pluviales sin acabar en la V-31 cuesta 18.000 euros al mes

La vigilancia de los depósitos pluviales sin acabar en la V-31 cuesta 18.000 euros al mes

Los contratistas denuncian que las obras destinadas a evitar vertidos de los polígonos a la Albufera están paralizadas desde 2012

I. DOMINGO

valencia. La Cámara de Contratistas de la Comunitat Valenciana (CCCV) ha denunciado el coste que representa la paralización de las obras de los depósitos de tormenta distribuidos a lo largo de la V-31, en el tramo conocido como la Pista de Silla.

Según los datos facilitados por esta organización empresarial, las arcas estatales tienen que realizar un desembolso mensual de 18.000 euros por el contrato de vigilancia de unas infraestructuras que comenzaron a ejecutarse en 2010 y se paralizaron dos años después. Los guardias de seguridad tienen como funciones evitar los actos de vandalismo y el robo de material de los tanques que aún no han entrado en funcionamiento.

El director-gerente de los contratistas, Manuel Miñés, explicó que el importe de los trabajos ya ejecutados asciende a 27,42 millones, lo que representa el 75% del presupuesto del proyecto inicial. Además, recordó que la empresa estatal Acuamed, «ante preguntas de un senador valenciano, aseguró que se reanudarán antes de que concluya 2018», aunque de momento no ha habido avances.

El acta de suspensión temporal, que aún está vigente, lleva fecha del 6 de julio de 2012 y se produjo tras presentar la empresa adjudicataria un modificado del proyecto. Este trámite burocrático paralizó el pago de los trabajos y la compañía paralizó su ejecución.

Desde entonces, recuerda Miñés, han transcurrido seis años sin que se hayan retomado «con las consecuencias que podría tener para el deterioro ambiental de los afluentes de la Albufera y dejando una imagen de maleza y abandono a su alrededor».

Según sus cálculos, «el erario público, es decir, los contribuyentes valencianos hemos abonado inútilmente 1,1 millón de euros por estos tanques de tormenta». Un coste que sale de la vigilancia de las obras de sólo dos tanques construidos, ya que otros dos (entre Catarroja-Silla) sólo cuentan con cimentación y muros pantalla.

Dentro del programa de reordenación de la infraestructura hidráulica y red de saneamiento del área metropolitana de Valencia, el Ministerio de Transición Ecológica (antiguo Medio Ambiente) planeó en 2005 la construcción de una serie de depósitos de tormenta en el entorno de la Albufera para recoger aguas pluviales y remitirlas a la depuradora de Pinedo.

Se pretendía evitar que las aguas procedentes de los polígonos ubicados en municipios como Sedaví, Alfafar, Catarroja o Massanassa fueran directamente al lago. La función de los tanques es recoger estos vertidos y reenviarlos a Pinedo, algo que no se puede hacer al no estar conectados todavía.

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