El valenciano herido en Punta Cana vuelve a casa tras dos semanas de odisea

Jesús y Araceli en el avión, junto al sanitario que les acompañó durante el viaje de vuelta. /LP
Jesús y Araceli en el avión, junto al sanitario que les acompañó durante el viaje de vuelta. / LP

El vecino de Alaquàs, que sufrió una grave caída en la República Dominicana, permaneció unas horas en observación en el Hospital General

Joaquín Batista
JOAQUÍN BATISTAValencia

Jesús García, el vecino de Alaquàs que resultó herido tras una grave caída en un hotel de Punta Cana (República Dominicana), llegó ayer a Valencia acompañado de su mujer, Araceli Esteban. Tras pasar unas horas en observación en el Hospital General de Valencia recibió el alta a última hora de la tarde y pudo regresar a su casa. Es el punto y final a una odisea de casi dos semanas que debían haber sido de vacaciones y se han convertido en un infierno en vida.

El primer día de estancia, el pasado 11 de agosto, García sufrió un resbalón en el baño del resort en el que se alojaba junto a Araceli, su mujer, debido a un charco que la familia atribuye a un manguito que perdía agua. La caída le provocó una fractura del fémur y de la cadera, y tuvo que esperar tres días para ser operado, hasta que se aportaron las cuantías económicas que se requerían para el ingreso y la posterior intervención, que ascendieron a 30.000 euros y pudieron alcanzarse gracias a los seguros de los que disponían.

«La experiencia me ha servido para valorar aún más nuestra sanidad», dice Araceli

Durante la intervención hubo complicaciones -parada renal y encharcamiento de los pulmones- que provocaron su ingreso en la UCI en estado de coma inducido. Fueron los momentos más duros para esta pareja y su familia, que decidió hacer pública su situación en busca de ayuda para agilizar su traslado a España y para dar a conocer a la opinión pública los problemas que pueden darse en un viaje al extranjero y el coste económico derivado de una atención sanitaria compleja, pues tendrán que aportar varios miles de euros de su bolsillo.

Jesús y Araceli fueron trasladados el viernes desde el hospital al aeropuerto de Santo Domingo (capital de la República Dominicana), donde les esperaba un responsable de su agencia de viajes para gestionar los trámites de embarque. La víctima viajó en un asiento business acompañado de un sanitario y su mujer en clase turista. Su vuelo llegó a Barajas ayer y desde allí fue trasladado en ambulancia al Hospital General de Valencia.

Jesús, a su llegada al Hospital General.
Jesús, a su llegada al Hospital General. / LP

«En cuanto a la operación, de momento va bien, los problemas ha ido superándolos», explica Araceli sobre el estado de su marido. «Pero emocionalmente se encuentra fastidiado, le está saliendo ahora todo el estrés acumulado de ver que la cosa no funcionaba como debería funcionar, de estar en un país que no conoces, de que no sabes por dónde salir de la situación», continúa.

También ella lo ha pasado mal. «Ha sido una situación muy estresante, y me considero una persona que no se bloquea fácilmente, pero esta vez me quedé con la mente en blanco. Ahora ya estoy más contenta», explica tras haber podido reencontrarse con su familia, que les esperaba a su llegada al General.

Cronología

11 de agosto.
A primera hora, Jesús se cae tras resbalar en un charco del baño. Se preparaba para bajar a la playa. Habían llegado a Punta Cana el día anterior.
13 de agosto.
Casi tres días después, es operado de una fractura de fémur y cadera. La intervención se complica, con una parada de los riñones y un encharcamiento de los pulmones.
17 de agosto.
El valenciano pasa tres días en la UCI, llegando a estar en coma inducido, hasta que el sábado 17 pasa a planta. Ese día su mujer y su hijo Javier deben cambiar de hotel, al acabarse la estancia en el resort del accidente.
23 de agosto.
El valenciano recibe el alta administrativa en el hospital de Punta Cana.
24 de agosto.
Partieron sobre las nueve de la noche del viernes desde Santo Domingo y llegaron ayer a Barajas a media mañana. Una ambulancia trasladó a Javier al Hospital General de Valencia#para hacerle una revisión.

Preguntada por el peor momento de la odisea, responde sin titubear: «Las diez horas de operación y cuando surgieron complicaciones y se quedó en coma inducido, no sabía como saldría». Y sobre aspectos de la experiencia que le hayan servido para aprender, se queda con la actitud de la gente de a pie: «Pese a lo poco que tienen te ayudan, y no te dejan sola». Además, le ha ayudado a apreciar más si cabe el sistema sanitario de España. «Me ha servido para valorar mucho más la sanidad pública que tenemos, ojalá nunca nos la quiten. Allí me di cuenta de que si no había dinero a mi marido no lo trataban», recuerda.

Por último reconoce que se ha quedado con ganas de viajar, pues fue ella la que tenía ganas de disfrutar del destino caribeño. Jesús ya le ha dicho que no le importa volver a irse de vacaciones, pero que no le sacará de España.

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