Valencia pasa de la bufanda al pantalón corto en 24 horas
Las gélidas temperaturas dan un respiro en la provincia de Valencia antes de la entrada de un nuevo frente frío a partir del miércoles
Los más de 46.000 aficionados que se helaron este viernes por la noche en Mestalla disfrutando del derbi entre el Valencia y el Levante ... ni se podían imaginar que un día y medio después el termómetro iba a volver a dejar temperaturas casi primaverales. En las terrazas del paseo marítimo de la playa de la Malvarrosa o en el viejo cauce del río Túria han dejado de verse esos gorros o abrigos largos que los menos acostumbrados al frío sacan en cuanto descienden las temperaturas para volver a dar paso a las chaquetas vaqueras, las gorras o incluso los pantalones cortos.
Y es que los -4,7 grados que llegaba a marcar el termómetro en Casas Bajas durante la noche, temperatura más baja en la provincia de Valencia, se han convertido en más de 20 grados en puntos como la capital. Los más frioleros seguían sin dejar la chaqueta en casa, aunque es cierto que en aquellos lugares en los que el sol pegaba con fuerza se podía prescindir de ella. Los turistas que han elegdio este fin de semana para visitar la Comunitat se veían sorprendidos de nuevo por el calor y aprovechaban para acercarse al mar, donde apenas soplaba brisa, para dar un paseo o comer en alguno de los restaurantes de la zona.
«Ayer no se podía estar en la terraza», comentaba uno de los trabajadores de un establecimiento, mientras preparaba las mesas para el turno de comida. Es cierto que en algunos puntos de la provincia, como el Rincón de Ademúz, no se han superado los 10 grados hasta el mediodía. No obstante, la temperatura media en la provincia se situaba este domingo por encima de los 14 grados.
En la Serranía donde la temperatura suele ser varios grados inferior respecto a la capital, el mercurio reflejaba 13,5 grados en torno a las 10.00 de la mañana. Con el cielo despejado y apenas sin viento, las débiles heladas que se han producido sobre todo en las comarcas de interior durante la noche no han tardado en desaparecer. Eso sí, siempre con excepciones, sobre todo en lo que al viento se refiere, ya que en Buñol, Ayora o Carlet las rachas han llegado a superar los 60 kilómetro por hora.
En Nàquera, punto de paso habitual para los ciclistas que escalan hasta el pico Oronet, muchos deportistas optaban incluso por el maillot corto para hacer su ruta de domingo. «Hoy se puede almorzar aquí fuera, que no hace tanto frío», indicaba el propietario de uno de los bares de almuerzos de la zona.
De vuelta a la capital, las terrazas del centro histórico seguían sin presentar el aspecto de otros periodos del año en los que apetece sentarse a tomar algo. Aunque la subida del termómetro ha animado a vecinos y turistas a lanzarse a las calles, en la sombra seguían haciendo «algo de rasca», como afirmaba un grupo de amigos que habían cambiado el centro por la playa en busca de unos rayos de sol.
De cara a los dos próximos días, las temperaturas se mantendrán estables en la provincia, con mínimas de 11 grados y máximas de 20 en la ciudad de Valencia, antes de que un nuevo frente frío golpee de nuevo a la Comunitat. Será durante la madrugada del martes al miércoles cuando los termómetros vuelvan a bajar, con cielos poco nubosos, pero temperaturas en descenso, que pueden dejar heladas débiles en puntos del interior e incluso cifras negativas en localidades como Requena o Almansa.
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