Utilizaban sistemas de comunicación encriptados

Algunos de los implicados empleaban extremas medidas de seguridad en cuanto a sus comunicaciones se refiere, y desde el inicio y a lo largo de la investigación usaron sistemas de comunicación encriptados para evitar ser descubiertos. En el transcurso de las pesquisas se pudo determinar que uno de los investigados también se dedicaba al cultivo de marihuana. Los policías observaron cómo este individuo cargaba enseres en un camión antes de partir rumbo a Francia, por lo que avisaron a la policía de este país y pudieron confiscar 37 kilos de marihuana.