Trabajadores denuncian que Ryanair impone más vuelos que los servicios mínimos

La huelga de los tripulantes de cabina, que no afectó a ningún vuelo en la Comunitat, se repetirá los viernes y domingos de este mes

I. DOMINGOVALENCIA.

La operación retorno también se dejó ver ayer en los aeropuertos valencianos, con cientos de pasajeros en tránsito en las terminales de Manises y el Altet. Aunque los trabajadores de Ryanair habían convocado huelga en protesta por el cierre de las bases de la compañía en Tenerife, Gran Canaria, Lanzarote y Girona, ésta no tuvo repercusión en la Comunitat al no cancelarse ningún vuelo. De hecho, en toda España fueron seis y hoy hay previstos otros ocho.

El motivo de esa baja incidencia de los paros radica en los «elevados» servicios mínimos fijados por el Ministerio de Fomento y en que la aerolínea irlandesa impuso más vuelos «de los que tocan», según la denuncia realizada por el sindicato USO, un de los convocantes junto a Sitcpla. De hecho, la intención de los trabajadores es «tomar las medidas legales adecuadas» una vez recaben «más información y pruebas de que esto es así y no sólo una sospecha», explicó el portavoz de USO en la base de la aerolínea en Valencia, Joao Oliveira.

De momento, y como «medida simbólica» de protesta, el personal de cabina decidió ayer no realizar el servicio de ventas a bordo de bebidas, «únicamente se ofrecerá a pasajeros con niños, diabéticos y aquellos con necesidades especiales», comentó Oliveira.

La jornada de huelga se repetirá hoy y se extenderá a todos los viernes y domingos de este mes. Además, está previsto que se sume el colectivo de pilotos, según avanzó el representante sindical en la mesa informativa colocada en las puertas de la terminal de llegadas de Manises en la que se pudieron leer carteles como 'Ryanair must change' o 'Menos ventas más derechos'.

Mientras que la huelga no afectó al tráfico de aviones, sí que lo hizo un fallo en el sistema de control aéreo francés, que produjo retrasos tanto en vuelos con destino el país galo como en aquellos que sobrevolaban su territorio. Fue el caso de la conexión Valencia-Bruselas, con casi tres horas de demora, como denunció la eurodiputada socialista, Inmaculada Rodríguez-Piñero en una red social.