Técnicos peinarán la huerta en busca de vertidos mientras la situación se agrava en las playas valencianas

Un vigilante observa la playa de la Pobla de Farnals cerrada ayer al baño. / jesús signes
Un vigilante observa la playa de la Pobla de Farnals cerrada ayer al baño. / jesús signes

La prohibición del baño en la Pobla de Farnals se suma a las de Massamagrell y El Puig y eleva a cinco los puntos clausurados

Juan Sanchis
JUAN SANCHISValencia

La oleada de cierre de playas continúa después de que ayer la Conselleria de Emergencia Climática detectara la presencia de partículas fecales (la Escherichia coli) en el agua de la Pobla de Farnals. Esta población de l'Horta Nord se unía a las clausuradas el martes en El Puig y Massamagrell. Desde mediados de junio esta bacteria se ha localizado también en puntos de los municipios de Valencia y Alboraya.

Ante ello, la Conselleria de Emergencia Climática anunció ayer la puesta en marcha de un plan para intentar controlar la situación. No parece una tarea sencilla, como reconoció ayer el director general del Agua, Manuel Aldeguer. El objetivo es que técnicos especializados recorran l'Horta Nord para ubicar los puntos negros en los que se están produciendo los vertidos que acaban en el mar.

Para ello, señaló Aldeguer, se va a preparar un pliego de condiciones para contratar una empresa que colabore con la Conselleria de Emergencia Climática y bajo su dirección en la localización de estos focos de contaminación.

Medio Ambiente hará una subcontrata para el rastreo y se reúne hoy con ayuntamientos

La idea es elaborar un plan de instalación de redes de alcantarillado y conexiones a redes de depuración donde no existen. Aldeguer explicó que el primer paso es contar con la colaboración de los ayuntamientos, ya que se trata de una competencia estrictamente municipal. Para ello desde hoy mismo la Conselleria iniciará una ronda de contactos con las distintas localidades para diseñar las pautas de actuación. Valencia y Alboraya, dos de los municipios más afectados, serán los primeros. En los encuentros pueden estar también representantes de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ).

Únicamente si las autoridades municipales se inhibieran, «habría que plantearse medidas coercitivas», apuntó el director general del Agua. Recalcó que en el pasado se había advertido a alguna localidad de la situación y no actuó por lo que señaló que ya «hay que poner remedio». Aunque Aldeguer precisó que la solución no será inmediata y señaló que esperaba que este año estuviera ya diseñado un plan de actuaciones para empezar a actuar.

Los regantes señalan que analizan el agua y que los resultados son buenos

La Real Acequia de Moncada recoge el agua en el Azud de Paterna y la vierte al mar en Puçol. «Hacemos análisis en la toma y en varios puntos a lo largo del recorrido hasta el Mediterráneo y se encuentra en perfecto estado», precisaron fuentes de la comunidad de regantes. También puntualizaron que «intentamos controlar los vertidos que se puedan producir, pero no es una competencia nuestra y, además, no disponemos de los medios necesarios. Son muchos los kilómetros de acequia que hay que controlar».

En este sentido, señalaron que «no podemos evitar que si alguien quiere, cometa una ilegalidad». Además, puntualizaron que si los vertidos que están provocando el cierre de las playas son muy importantes, el origen puede estar en otros puntos. «En la zona hay depuradoras y también núcleos de población», precisaron las mismas fuentes que apostaron por estudiar todas las posibilidades para descubrir los focos de la contaminación con partículas fecales.

El director general del Agua, Manuel Aldeguer, precisó, por otro lado, que no se trata de culpabilizar a nadie y aseguró que se quiere contar con la ayuda de los agricultores. «No les acusamos. Obviamente tenemos que colaborar con ellos por que conocen a fondo esta problemática», apuntó.

Para Aldeguer, no hay por qué generar alarma. «No creo que se trate de una situación excepcional ni haya un gran problema de contaminación en las playas de Valencia. Más bien son pequeños focos», añadió.

En la aparición de estos vertidos se pueden conjugar causas históricas y otras más circunstanciales. Entre las primeras se encuentra el intensivo uso agrícola de l'Horta Nord y la presencia de muchas acequias que en ocasiones han sido utilizadas como alcantarillado por el crecimiento de los municipios. Estas siguen conectadas a la red y se pueden producir vertidos coincidiendo con las tandas de agua de riego que acaban en el mar arrastrando lo que encuentran, según señalan expertos consultados por este periódico.

Por otro lado, la reciente ampliación del Puerto de Valencia ha frenado la corriente que baja de norte a sur y que podría disolver las partículas. También entre Valencia y Sagunto existe una veintena de acequias, marjales, desagües y golas que pueden acabar contaminando. Todo ello combinado con el hecho de que el mar se encuentra en estas fechas muy tranquilo con lo que se no ha asimilado los vertidos que se han ido acumulando.

El director general del Agua explicó que la situación en l'Horta Nord es especialmente complicada por las características de la comarca. Se trata de una zona con una amplia actividad agrícola y con una densa red de acequias en la que estas infraestructuras se utilizan para dar de comer a los animales. Existen, además, muchos diseminados que no están conectados a una red de alcantarillado y que vierten directamente en las acequias.

En este sentido, explicó que durante este año se ha incrementado el número de análisis (hacen 4.000 durante estos meses) y esta podía ser una de las causas por la que los cierres de playas son más numerosos este verano. «No sólo somos nosotros. El Ayuntamiento de Valencia hace los suyos y alguna de las prohibiciones ha sido iniciativa de ellos», señaló.