Sólo dos de cada diez jóvenes valencianos se emancipa: estos son los motivos

Sólo dos de cada diez jóvenes valencianos se emancipa: estos son los motivos
EFE

Trabajo precario, bajos salarios y alquileres caros impiden abandonar la vivienda familiar

EP

El Consell Valencià de la Joventut ha denunciado que apenas el 18,6% de la población joven de la Comunitat Valenciana está emancipada y solo cuatro de cada diez jóvenes tiene trabajo, unas cifras que demuestran «que ser joven y poder emanciparse es como tener un superpoder».

Así lo reflejan los últimos datos del Observatorio de Emancipación Juvenil realizado por el Consejo de la Juventud de España que han presentado este jueves junto con el Consell Valencià de la Joventut y el Institut Valencià de la Joventut. Estas cifras evidencian «que la mayoría de esas personas emancipadas -el 59% de ellas- solo pueden pagar un alquiler compartido».

La presidenta del Consell Valencià de la Joventut, Pilar Blasco, ha señalado que «las opciones de comprar una propiedad o de alquilar una vivienda en solitario están casi descartadas». «Una persona joven valenciana tendría que destinar casi el 80% de su salario para poder pagar un alquiler en solitario, sin contar con impuestos, luz, agua o Internet», ha denunciado. De hecho, solo el 11,9% de la población joven con mayores ingresos puede comprar o alquilar en solitario sin endeudarse.

Según la organización, uno de los principales problemas de la baja tasa de emancipación por parte de la gente joven radican en los salarios. La media en la Comunitat se sitúa en 840,77€ al mes, una cifra inferior a la media nacional, que está alrededor de 900€ mensuales.

Esto supone que la juventud valenciana tenga «menor capacidad adquisitiva que el resto del Estado». «El hecho de tener un salario precario y no poder salir de la casa familiar supone que el proyecto de vida de las personas jóvenes sea inestable», ha criticado Blasco.

Por otro lado, solo cuatro de cada diez personas jóvenes tiene trabajo en la Comunitat, el dato más alto desde el inicio de la crisis en 2012. Sin embargo, el 90,6% de los contratos firmados por la gente joven son temporales. Es decir, nueve de cada diez contratos fueron temporales, de los cuales el 45% fue de menos de un año y el 41,2% no saben cuando acabarán.

Los datos muestran que la población joven «es el colectivo de edad con los índices de pobreza y exclusión más elevados». Según la última actualización, un 38% de la población joven que trabaja está en el umbral de la pobreza. «La cifra ha disminuido desde 2017, que se situaba en el 45% de la población joven, pero no es demasiado alentadora», ha explicado Blasco.