El síndic pide recuperar el viejo búnker de El Saler

Restos del búnker de El Saler. / círculo por la defensa del patrimonio
Restos del búnker de El Saler. / círculo por la defensa del patrimonio

La construcción de la Guerra Civil está repleta de pintadas, abandonada y a la espera de la anunciada rehabilitación por el Ayuntamiento

P. MORENO

valencia. El Síndic de Greuges ha recomendado por segunda vez al Ayuntamiento que agilice la recuperación del antiguo búnker de la Guerra Civil enclavado en la playa de El Saler. La construcción está repleta de pintadas, falta de conservación y con una degradación avanzada a ojos vista. El gobierno municipal anunció un proyecto de rehabilitación de los restos de la batería naval que debía proteger la parte sur del puerto durante la contienda.

La recomendación se produce tras la petición de la asociación Círculo por la Conservación del Patrimonio. «Llevamos denunciando desde junio de 2017 que el búnker está permanentemente lleno de pintadas y grafitis que siguen sin ser retirados, pudiendo además estos hechos ser constitutivos de un delito recogido en el artículo 323 del Código Penal que debería ser perseguido».

Las mismas fuentes señalan que a pesar del tiempo transcurrido, no tienen «constancia de que se hayan denunciado estos delitos contra el patrimonio cultural valenciano y que se esté persiguiendo, identificando y llevando ante un juez a los responsables. De ahí que sea el propio Síndic quien recomiende que se denuncie ante las autoridades estos atentados».

La construcción de ladrillo cuenta con un nivel de protección patrimonial y se encuentra en las inmediaciones del desaparecido polideportivo municipal, una zona que también está pendiente de obras de mejora. «El Consistorio no sólo no ha puesto solución a este problema, sino que además, tampoco ha procedido a limpiar el exterior del búnker, manteniéndolo regularmente libre de grafitis y vigilado para prevenir y evitar que se sigan repitiendo estos hechos».

Sobre el proyecto arqueológico encargado a una empresa, apuntaron que el gobierno municipal «ha tardado la friolera de 20 meses en dar el paso desde la primera denuncia de nuestra asociación, más de cinco desde la primera recomendación y sólo lo ha enviado a la Demarcación de Costas (Ministerio para la Transición Ecológica) el pasado 31 de enero, casualmente 22 días después de que reabriéramos el expediente con el Síndic».