La sequía dispara el riesgo de plagas tras la muerte de diez mil pinos en primavera

La sequía dispara el riesgo de plagas tras la muerte de diez mil pinos en primavera

La Conselleria de Medio Ambiente teme la proliferación de «insectos oportunistas» ante el debilitamiento del arbolado

J. SANCHIS

Las lluvias de la primavera aliviaron la situación de sequía en la Comunitat, pero la falta de agua sigue siendo alarmante. El hecho de que el último otoño, el de 2017, y parte del invierno fueran especialmente secos ha contribuido a complicar aún más la situación.

Según destacan desde la Conselleria de Medio Ambiente, el déficit hídrico está afectando gravemente a la población de pinos en la Comunitat y se espera que la tendencia continúe como consecuencia de la sequedad provocada por la sequía.

Un informe de este departamento subraya que durante la primavera de 2018 han muerto 10.127 pinos en la Comunitat Valenciana. Los técnicos señalan que la cifra se encuentra muy lejos de los 500.000 ejemplares que murieron durante el primer semestre de 2015, «pero se observa un cambio al alza» tras la sequedad de los últimos meses.

Las precipitaciones de la primavera llegaron tarde para parte de la vegetación

El documento señala también que se espera que las lluvias registradas durante la primavera inviertan la situación y reduzcan el déficit hídrico que sufre la Comunitat. Aún así, advierten de que las precipitaciones que se produjeron a inicios de año llegaron tarde para algunas especies que ya se encontraba muy debilitadas para recuperarse.

En algunas zonas las lluvias registradas entre septiembre de 2017 y marzo de 2018 apenas supusieron el 50% del promedio habitual. A todo ello se unió el hecho de que se arrastraba un fuerte déficit desde un año antes.

Los técnicos de Medio Ambiente destacan, en este sentido, el hecho de que la vegetación, «especialmente el arbolado, tarda en manifestar los daños que la falta de agua le genera en los tejidos vasculares, por lo que se espera la aparición de síntomas en las próximas semanas con la llegada del calor».

El parque natural de la Serra d'Irta fue una de las primeras zonas en las que se observó el daño ocasionado por la falta de lluvias otoñales. A inicios de la primavera se detectó que numerosos ejemplares de pino carrasco, coscoja, palmito y lentisco se habían secado.

Pero a medida que avanzaba la primavera se comenzaron a localizar también abundantes daños en otras comarcas como Els Ports. Allí se descubrieron ya secos pies de pino laricio, enebros, carrascas y robles en zonas donde no se veía una situación parecida desde fines de los años 90. Los municipios más afectados fueron Morella y Portell de Morella.

También se observaron importantes daños sobre el pino carrasco en localidades como Bicorp, Requena o Ademuz. En Chelva los efectos de la sequía se dejaron sentir de forma especial sobre coscojas y enebros. En algunos puntos se superó el millar de ejemplares afectados.

Pese a las últimas precipitaciones, la situación sigue preocupando. El informe, fechado al final de primavera, advierte de que un periodo tan seco y con temperaturas altas agravarán el estrés hídrico.

Como consecuencia, continuará el debilitamiento del arbolado y la expansión de «insectos oportunistas» como los perforadores de la madera, entre los que destaca el tomicus en las zonas con presencia de pino carrasco y de especies similares del género lps cuando la especie de pino es laricio o silvestre.

Desde la Conselleria se estaba trabajando en el apeo y descortezado de pies colonizados por insectos perforadores para evitar su reproducción, unos trabajos que se combinan con la colocación trampas cebadas con atrayentes feromonales para el género lps en primavera y verano y cairomonales en otoño.

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