Sanidad sigue sin reforzar la inspección pese a los avisos de falta de control

Personal sanitario en un centro hospitalario valenciano. / consuelo chambó
Personal sanitario en un centro hospitalario valenciano. / consuelo chambó

Unos 135 profesionales tienen que fiscalizar 14.000 bajas de personal sanitario al año mientras intervención alerta de gastos sin justificar

D. GUINDOVALENCIA.

La Comunitat cuenta, en la actualidad, con algo más de un centenar de inspectores que velan para que el funcionamiento de la sanidad valenciana sea óptimo; un cuerpo de profesionales que languidece puesto que, en las dos últimas décadas, no se ha activado ninguna oposición para incrementar el número de plazas. Y todo ello, frente a los informes de la Intervención de la Generalitat que, año tras año, afean a la Conselleria de Sanidad la falta de control en las guardias y sustituciones del personal sanitario.

En concreto, en la actualidad la Comunitat cuenta con 135 inspectores médico, enfermero o farmacéutico, según la última memoria de gestión hecha pública por el departamento que dirige Ana Barceló. Esta cifra apenas ha sufrido variación durante los últimos años, puesto que hace más de dos décadas de la última oposición convocada para reforzar con más personal este ámbito. Fuentes del colectivo aseguran que esta cantidad de inspectores es insuficiente para atender todas las tareas encomendadas, mientras que alertan de que buena parte de ellos superan ya los 50 años -por lo que se aproxima su jubilación- y muchos son interinos.

Las funciones de los inspectores son muy variadas. Desde la evaluación de ensayos clínicos a la vigilancia de concesiones, conciertos y centros y servicios sanitarios, con tareas que van desde la revisión de flujos de pacientes de unos departamentos a otros (o de la facturación de Urgencias de residentes en otras autonomías o países), al de inspeccionar el trabajo diario del personal sanitario. Realizan tanto los informes técnico-sanitarios de los expedientes de responsabilidad patrimonial de los profesionales afectados por reclamaciones de pacientes (unos 350 al año), como los de los expedientes disciplinarios (cerca de medio centenar anualmente) por incumplimiento de normas o infringir la ley de incompatibilidades, entre otras.

El colectivo avisa de que el personal actual es insuficiente para atender las tareas encomendadas

El control de la incapacidad temporal es otra de las áreas en las que participan los inspectores, un ámbito en el que, al año, se contabilizan unos 14.000 procesos de baja (en buena parte de ellos es necesario contar con un sustituto). Precisamente esas sustituciones son un aspecto en el que Intervención de la Generalitat pone peros a la gestión de Sanidad por la falta de herramientas de control que garanticen una vigilancia efectiva del gasto destinado a esta partida.

Además, el ámbito sanitario es un área en el que las incapacidades temporales tienen más presencia. Por ejemplo, una baja media de un sanitario asciende a los 57 días, mientras que entre la población general la baja no supera los 41 y entre los funcionarios se queda en 52. El índice de absentismo del personal sanitario, asimismo, prácticamente duplica el de la población general (5,11 frente a 2,75) y también supera al de los funcionarios (4,07), según la citada memoria.

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