La lista de espera quirúrgica alcanza la cota más alta de toda la legislatura

Personal sanitario en el quirófano de un hospital valenciano, en una imagen de archivo. / Consuelo Chambó
Personal sanitario en el quirófano de un hospital valenciano, en una imagen de archivo. / Consuelo Chambó

Más de 66.000 pacientes esperan pasar por el quirófano mientras se desploman las derivaciones a los hospitales privados

Daniel Guindo
DANIEL GUINDOValencia

Las medidas impulsadas por la Conselleria de Sanidad durante esta legislatura para intentar reducir las listas de espera quirúrgicas no han conseguido atajar esta problemática que, según los últimos datos, sigue aumentando. En concreto, la Comunitat ha cerrado el ejercicio 2018 con 66.448 pacientes a la espera de una operación, la cifra más elevada al finalizar un año de los últimos cuatro ejercicios. Así, según la información proporcionada ayer por el departamento liderado por Ana Barceló, el volumen de valencianos que todavía no han sido citados para una intervención quirúrgica ha crecido en el último trimestre en 2.500 pacientes. En comparación con diciembre de 2017, la cantidad se ha incrementado en algo más de 4.600 enfermos, mientras que, en relación al inicio de la legislatura, la cifra se ha disparado por encima de los 8.500 pacientes, puesto que en diciembre de 2015 la lista de espera la componían algo menos de 58.000 usuarios.

Y mientras la cantidad de personas que espera una intervención sigue creciendo, el tiempo para ser citados se mantiene rozando los cuatro meses. Al finalizar el año, la demora media ascendía a 115 días, seis jornadas menos que el trimestre anterior, pero muy por encima de los 103 días que se contabilizaban a finales de 2017. En comparación con el inicio de la legislatura (con datos de diciembre de 2015), las esperas apenas se han reducido en cinco días, según los datos de Sanidad.

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Y para hacer frente a esta problemática, la conselleria viene empleando dos armas fundamentales. Por un lado el autoconcierto -incentivar al personal sanitario con retribuciones adicionales para que realicen operaciones fuera de su horario habitual, especialmente por la tarde- y, por otro, el plan de choque -derivar a pacientes para que sean intervenidos en hospitales privados-, iniciativas que han corrido distinta suerte. Sanidad ha tratado, especialmente durante los dos últimos ejercicios, de incrementar las operaciones que se llevaban a cabo bajo el sistema del autoconcierto, pasando de las 30.000 que se llevaron a cabo entre 2015 y 2016, a las más de 40.000 entre 2017 y 2018. Sin embargo, el cambio de modelo impulsado por la conselleria en noviembre ha lastrado que las cifras pudieran, incluso, ser mayores, al enfrentarse a la negativa de buena parte de los facultativos a participar en el nuevo plan planteado que, a grandes rasgos, reducía las retribuciones por cada operación. Sanidad ha corregido su posición y ha modificado el modelo, para el que destinará este año 9 millones de euros, lejos de los 16 anunciados inicialmente.

Frente a ello, la derivación a hospitales privados ha experimentado ciertos vaivenes. En 2016, el primer año completo del nuevo Gobierno autonómico tras las elecciones, la por entonces consellera de Sanidad, Carmen Montón, redujo en casi 2.000 la cifra de pacientes operados en clínicas ajenas al sistema público. Sin embargo, al año siguiente (2017) tuvo que corregir esta decisión y volvieron a aumentar estas derivaciones, con casi 3.000 más que el año anterior. Sin embargo, a lo largo de 2018, esta fórmula para aligerar las esperas ha sufrido un importante revés, puesto que apenas se han derivado a hospitales privados poco más de 8.600 pacientes, muy lejos de los 14.200 del año anterior. Esta circunstancia, sumado al ligero descenso de intervenciones de autoconcierto contabilizado en 2018, ha contribuido, sin duda, al repunte de la cantidad de usuarios que esperan una intervención quirúrgica.

Las cifras

66.448
pacientes estaban en la lista de espera al cierre del ejercicio, 8.550 más que en diciembre de 2015.
115
días de demora media sufren los valencianos para pasar por el quirófano, 12 días más que en 2017.
8.622
pacientes han sido derivados a hospitales privados en 2018, casi la mitad que el año anterior.
9

millones de euros destinará Sanidad en 2019 a incentivar las operaciones por las tardes.

Traumatología, con casi 22.000 pacientes, y las operaciones de cataratas, con casi 12.000 son la especialidad y la patología, respectivamente, que acumulan más usuarios en lista de espera. Las mayores demoras se dan en Neurocirugía, con 158 días, y en las intervenciones de varices, con cinco meses y medio.

En relación a ello, el portavoz de Política Social del grupo popular en Les Corts, José Juan Zaplana, aseguró ayer que «el gobierno socialista y de Compromís ha llevado a Sanidad a la UVI», puesto que «la actual lista de espera para una intervención quirúrgica llenaría Mestalla y quedarían 11.000 personas fuera».

«Podemos catalogar la actual situación de catástrofe sanitaria porque nunca tantos han esperado tanto desde el último gobierno socialista de 1995», destacó Zaplana, para añadir que «es una vergüenza que un gobierno que se considera progresista ataque de esta manera la salud y ponga en peligro la vida de tantas personas». Asimismo, agregó que «la gestión sanitaria es tan importante que deben desarrollarla los mejores y está ya demostrado que la izquierda en la Comunitat es mediocre y no ha estado a la altura para resolver los problemas de la gente».

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