Sanidad aplaza a después de las elecciones asumir las resonancias

Resonancia magnética en un hospital valenciano. / francisco garcía
Resonancia magnética en un hospital valenciano. / francisco garcía

La conselleria promete subrogar al personal de Erescanner Salud, aunque está a la espera de un informe económico que avale la operación

D. GUINDO VALENCIA.

Los profesionales de Erescanner Salud respiraron ayer aliviados, después de que responsables de la Conselleria de Sanidad les garantizaran que, en el proceso de internalización del servicio de resonancias previsto por la Generalitat, no perderán sus puestos de trabajo y serán asumidos por el departamento que lidera Ana Barceló. La decisión adoptada por el Hospital General de Valencia de prescindir de los servicios de estos especialistas, parte de ellos con más de una década de experiencia, hizo que estos técnicos temieran que, en el resto de centros sanitarios, ocurriera lo mismo. Sin embargo, desde Sanidad les informaron de que la subrogación de la plantilla se iba a llevar a cabo, aunque no pudieron concretar los plazos ni la fórmula jurídica que se empleará para asumir a estos trabajadores. Parece que la opción del personal laboral a extinguir, la empleada en la reversión del hospital de Alzira, es la que tiene más posibilidad, después del informe del Consell Jurídic Consultiu (CJC) que auspiciaba esta opción.

En relación a la inexistencia de fechas concretas para acometer la operación, desde el comité de empresa de Eresa (compañía que, junto con Inscanner conformar la UTE Erescanner Salud), aseguraron que los responsables de Sanidad les indicaron que será «imposible» que la reversión del servicio tenga lugar antes de las próximas elecciones autonómicas del 28 de abril. Por tanto, si hay un cambio de signo político en la Generalitat tras los comicios, el proceso podría paralizarse.

Desde Sanidad, por su parte, declinaron ayer proporcionar información sobre el contenido de las reuniones mantenidas tanto con los responsables de la UTE como con los encuentros con los trabajadores de Eresa e Inscanner.

Así, en el encuentro con la UTE, Sanidad trasladó a los responsables de las compañías que se encuentra a la espera de un informe económico que avale la operación, como solicitó el CJC pero, en cualquier caso, se trata de una decisión política, por lo que finalmente se llevará a cabo.

Además, la conselleria ahora debe recabar toda la información de cada trabajador (tipo de contrato, salario, condiciones laborales, etc.) y, cuando tenga toda esta documentación, se fijará un calendario para acometer la reversión y la subrogación de los cerca de 150 profesionales que componen la UTE.

Así la cosas, Erescanner Salud sigue al frente de las resonancias magnéticas después de que el pasado mes de noviembre expirara el contrato suscrito con la Conselleria de Sanidad, que solicitó a las empresas que continuaran prestando el servicio hasta que contara con todos los informes necesarios para llevar a cabo la anunciada internalización y aprobara el nuevo concurso complementario aprobado.