El retraso del diagnóstico del autismo impide a las familias solicitar ayudas

Los afectados denuncian que las Unidades de Salud Mental Infantil «están colapsadas» y esperan las mejoras prometidas por Sanidad

D. GUINDO VALENCIA.

El cambio de modelo impulsado por la Generalitat hace un año y medio para atender a los niños con Trastorno del Espectro Autista (TEA) lleva de cabeza a las familias. Las Unidades de Salud Mental Infantil (Usmi), las encargadas de realizar el diagnóstico de estos niños, de emitir el certificado que lo acredita y de elaborar el plan individualizado de atención para cada paciente «están saturadas» y acumulan una lista de espera de más de 500 niños, según denuncian desde la plataforma Defensa TEA. La situación, además de atrasar y limitar los tratamientos para los pequeños provoca que las familias afectadas no puedan solicitar las ayudas previstas en la Ley de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las Personas en Situación de Dependencia ni obtener el carné de discapacidad y, por tanto, poder optar a los beneficios que esto supone.

Representantes de la plataforma esperan que los últimos cambios en Sanidad, con la llegada de Ana Barceló, sirvan para voltear la situación «y cumplan con las mejoras que han prometido», indicaron. Según explicaron desde la entidad, el 5 de junio portavoces del colectivo mantuvieron una reunión con Narcís Vázquez, secretario autonómico de Sanidad, y Rafael Sotoca, quien en ese momento era director general de Asistencia Sanitaria, entre otros responsables de la conselleria.

En ese encuentro «nos reconocieron que el protocolo no está funcionando y que, después de un año y medio, han empezado ahora a formar a los técnicos de las Usmis», apuntaron desde Defensa TEA. Además, «nos indicaron que iban a poner en marcha una serie de mejoras, pero todavía no tenemos noticias».

La conselleria indica que «se harán los esfuerzos necesarios para acelerar las soluciones a los problemas»

El problema de las familias es que el diagnóstico de los pequeños ha pasado de depender de los neuropediatras a ser responsabilidad de las Usmis, «que no están preparadas para ello ni para hacer el plan individualizado del niño; en unas no saben lo que es y en otras no lo saben hacer», criticaron. En la actualidad, estas unidades «realizan una atención prácticamente administrativa y sirven para que se desahoguen los padres, poco más, ya que como están tan saturadas los psiquiatras se reparten el trabajo con los psicólogos». Esta situación hace que la derivación a los centros de atención temprana sea poco fluida. Además, estos centros tampoco satisfacen a las familias. «Antes el neuropediatra te remitía a recursos específicos concertados por la Administración con empresas o fundaciones, con unas terapias muy definidas», mientras que en la actualidad, «la atención en los centros en mucho más reducida y menos especializada». Por tanto, «lo que han conseguido es diferenciar la atención de los niños de familias que tienen recursos y pueden pagar terapias y los que no», recalcaron. Lo que quieren las familias, en definitiva, es volver a la situación anterior. «Confiamos que con la nueva consellera se pueda solucionar el problema», agregaron desde Defensa TEA.

Desde Sanidad apuntaron que, en referencia a la formación de profesionales, «se comentó que días después de esa reunión, se iba a iniciar un curso de diagnóstico de TEA en Valencia, y que se iba a apuntar gran parte de personal de las Unidades de Salud Mental». «La formación de cada profesional y cada unidad es continua y ya hay muchos profesionales formados». Agregaron que «se harán los esfuerzos necesarios para acelerar las soluciones a los problemas tratados en la reunión».

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