«Nos quitan la vida porque les dejan»

Las concentraciones por el crimen de Calpe se sucedieron ayer en toda la Comunitat. / EFE/Pep Morell
Las concentraciones por el crimen de Calpe se sucedieron ayer en toda la Comunitat. / EFE/Pep Morell

Víctimas y juristas piden menos conformidades judiciales y más educación ante los crímenes machistas | Los asesinatos se triplican este año en la Comunitat y los expertos reclaman más denuncias por parte de médicos y aumentar las charlas en centros educativos

ARTURO CHECA

«Ni una más». Es la frase que se clama en cada concentración cada vez que se suma una cifra más a la funesta serie del terrorismo machista; pero lo cierto es que la trágica estadística va disparada. «No estás sola», ha sido el lema coreado sobre todo tras la lamentable violación de la 'manada' de Pamplona; pero lo cierto es que los expertos siguen lamentando que faltan más medios en los juzgados y servicios sociales para que ellas no se sientan solas. «Ni una menos», reza otro lema que se corea en las concentraciones como las que ayer se repitieron en infinidad de rincones de la región por el último asesinato de Calpe. Y es que, las muertes van a más. El año pasado sólo hubo que lamentar dos víctimas mortales por violencia de género en la Comunitat. Esta año ya son seis: Sheila, de 29 años, degollada por su compañero sentimental en Planes; una mujer de 39 años que pereció tras recibir golpes en la cabeza a manos de su pareja en Rojales; Nelea, descuartizada por su novio en Vinaròs; Beatriz, asfixiada por su pareja en Alboraya; María Asunción, apuñalada por su marido en Elche; y Calpe.

«Nos quitan la vida porque se lo permiten, porque han dejado durante años infinitos que suba la escalada de violencia de nuestros maltratadores, porque les han dicho que son impunes, porque este es el sistema de convivencia aceptado culturalmente». Chelo Álvarez siempre afronta con dureza y claridad las carencias. Ella es la cara visible de Alanna, la asociación de ayuda a mujeres maltratadas en Valencia y acostumbrada a lidiar con la soledad con que se topan las víctimas, la falta de medios en juzgados y la carencia de concienciación que sigue teniendo la sociedad. Critica el exceso de conformidades (acuerdos entre acusación y defensa para reducir la pena si el acusado reconoce los hechos) en casos de violencia de género, una tipología en la que la ley, sin embargo, no acepta mediaciones extrajudiciales. «Se llega a una conformidad antes del juicio y se van tan anchos a casa. Es una barbaridad», lamenta.

Último arresto
La Policía Nacional detuvo el lunes por la noche a un hombre acusado de agredir a su pareja en Valencia.
Patadas
La joven, de 32 años, acudió a la Comisaría de Tránsits y denunció que le había dado patadas y la había amenazado.
Rapidez
Una patrulla arrestó en su domicilio al hombre de 38 años.

Pero es deficiente sobre todo la educación y la concienciación. «No se ha apostado a nivel político por realizar campañas contundentes en institutos y colegios. Falla el sistema educativo, tanto oficial como familiar», concluye, siempre rotunda, Chelo Álvarez.

Con las manos muchas veces atadas en la Justicia, pese a los órganos especializados, es otra de las conclusiones de los expertos. «Hay que invertir más en los juzgados, más medios y más prevención», destaca la fiscal de Violencia sobre la Mujer, Susana Gisbert. Y sobre todo hacer llegar un mensaje a la sociedad: «Que se diga a todas las personas que conocen un maltrato que no es que puedan denunciar, sino que deben hacerlo». Reformar el Código Penal para incluir la perspectiva de género en los delitos sexuales es una de las máximas que lanza Ángeles Carmona, presidenta del Observatorio contra la Violencia de Género del Poder Judicial. «Acabaremos con las manadas, cuando vean que tienen la sociedad en frente y con sentencias tan intimidatorias como la de Pamplona», aseguró a Europa Press tras aumentar la pena el Supremo de los violadores de la joven en San Fermín. Al final, sólo con todos los resortes en alerta se logra frenar la lacra. «La intervención de los recursos sanitarios es menor al 10%, por lo que parece necesario reforzar la formación en violencia de género en los sanitarios», apunta el abogado y presidente de la ong No más Violencia de Género, José Antonio Burriel. Y añade: «Hay que mejorar la valoración de peligrosidad del maltratador (Viogen), acelerar los procesos de divorcio conflictivos y no aplicar beneficios penitenciarios».