Las quejas de docentes en Irlanda afectan a dos de las 32 residencias

Fogones de una de las cocinas compartidas. / lp
Fogones de una de las cocinas compartidas. / lp

Educación envía una inspección para evaluar los hechos y la empresa gestora asegura que todos los alojamientos cumplen los requisitos

S. V.

valencia. Un inspector de la Conselleria de Educación está desde el jueves en Dublín para analizar la situación de las instalaciones donde se encuentran los profesores destinados en la localidad irlandesa en el marco de las becas que el departamento concede para aprender inglés en el extranjero. En concreto, según explicó ayer a LAS PROVINCIAS el responsable de Formación del Profesorado, Pedro Sigler, la visita estaba programada para el próximo 3 de agosto, pero hace algo más de una semana la conselleria recibió un email en el que docentes que participan en el programa 'Estancias en el extranjero 2019' detallaban una serie de deficiencias registradas en dos de las instalaciones, por lo que en ese momento «se contactó con la empresa gestora para su subsanación», y se decidió adelantar la inspección al pasado jueves, 25 de julio.

Al parecer, un grupo de docentes había sido alojado por error en habitaciones pendientes de reformar de una de las residencias, lo que generó el malestar de los afectados. Fuentes de la empresa gestora agregaron, al respecto, que en este alojamiento había overbooking, por lo que «en menos de cuatro horas» estaban en un hotel y al día siguiente en una nueva residencia -céntrica y con unas instalaciones nuevas-. Al respecto, Sigler precisó que el estado de ese alojamiento «evidentemente no era el adecuado», por lo que ese mismo día tuvo lugar el traslado de los profesores.

En el escrito de queja se hace asimismo referencia a la falta de higiene en algunas de las dependencias de otra residencia, por lo que este responsable recordó que también se instó a los gestores a que se llevara a cabo una limpieza en profundidad. Al parecer, y a la espera del informe del inspector, estas supuestas deficiencias parece que se han solventado porque «el viernes se reunió con los docentes y se les ofreció cambiar de habitación o de residencia, y ninguno ha querido». Aun así, Educación esperará el acta de la inspección para, según Sigler, determinar si la concesionaria ha incumplido el contrato y podría ser de aplicación alguna medida. «Ha tenido lugar alguna situación que no debería haber sucedido y hemos exigido una solución lo más rápida y efectiva posible», aseveró el responsable, quien destacó que sólo han tenido queja de dos de las 32 residencias en las que se alojan (o lo harán en agosto) unos 1.700 docentes valencianos.

Los responsables hablan de un problema de overbooking resuelto «en menos de cuatro horas»

Por su parte, desde la empresa recordaron que, tras las quejas, se remitió a la Generalitat un informe con imágenes de las instalaciones y de la comida, puesto que el escrito también recoge malestar sobre la alimentación de los primeros días (al parecer, sopa, sandwich, rebozados y fritos, según el escrito) y el tamaño de las raciones. Desde la compañía calificaron de «ridículo» que se tache esta comida de «insana y escasa». También subrayaron que todas las residencias cumplen unos requisitos mínimos y son alojamientos «más que dignos». Sin embargo, sospechan que parte de los usuarios (siete de 128, según fuentes de la compañía) de esta segunda residencia pretendían ser realojados en la que habían sido reubicados sus compañeros, al ser una instalación mejor, de ahí las quejas.