Puig y García-Page chocan por el trasvase Tajo-Segura

REDACCIÓN/AGENCIAS

valencia. El presidente de la Generalitat, Ximo Puig, pidió ayer «prudencia» a su homólogo castellano-manchego, Emiliano García-Page, en relación al trasvase Tajo-Segura y los posibles cambios que se puedan efectuar sobre el mismo tras una reciente sentencia del Tribunal Supremo. En este sentencia, el alto tribunal anula parcialmente el Plan Hidrológico del Tajo por no fijar caudales ecológicos en Aranjuez, Toledo y Talavera de la Reina.

Antes, García-Page aseguró en Bruselas que espera que la UE «vigile y obligue a la transposición de toda la normativa y el cumplimiento milimetrado en España de la normativa europea» para garantizar el caudal suficiente del Tajo. Preguntado por la posibilidad de que el gobierno manchego anule el trasvase, Puig consideró necesario «actuar con enorme prudencia» y de acuerdo a la ley, porque, a su juicio, «en estos momentos no hay ningún elemento que diga que el trasvase ha de cerrarse». «Inventar guerras artificiales sobre el agua es mal camino. Defenderemos los intereses de los valencianos desde la razón, no desde el enfrentamiento estéril», agregó.

El presidente nacional del Partido Popular (PP), Pablo Casado, también defendió ayer en Valencia el pacto nacional por el agua propuesto por esta formación y destacó que garantiza «la solidaridad» entre territorios y, a su vez, «las infraestructuras de las cuencas cedentes para que no tengan ningún problema de suministro».

Pablo Casado también subrayó que este documento contempla el agua como «un recurso básico al que tienen que tener acceso todos los españoles». Aseguró que respecto a esta cuestión se ha «puesto de acuerdo todo el PP: el PP de la Comunitat, de Murcia, de Aragón y de Castilla-La Mancha».