PSOE, Compromís y Podemos rechazan la ampliación del by-pass

Camiones en el by-pass. / d. t.
Camiones en el by-pass. / d. t.

El PP califica de «traición histórica» que los tres grupos no voten la inclusión del proyecto en el Plan de Inversión en Carreteras

J. S.

La comisión del Fomento del Congreso de los Diputados aprobó el pasado jueves la inclusión de la ampliación del by-pass de Valencia en el Plan Extraordinario de Inversión en Carreteras con los votos del Partido Popular. PSOE, Compromís y Podemos no respaldaron la proposición no de ley impulsada por los populares.

La diputada y vicesecretaria regional del Partido Popular de la Comunitat Valenciana, Elena Bastidas, calificó de «traición histórica» la actuación de los tres grupos y recordó que el PP «ya dejó el trabajo hecho, hasta la declaración de impacto ambiental» y lo único que tiene que hacer ahora el Gobierno central es incluirlas en el Plan Extraordinario de Inversión en Carreteras (PIC). «Una vez más, Ábalos, Puig y Oltra han vendido a la Comunitat por cuestiones ideológicas». Para Bastidas, «sólo desde una motivación maquiavélica se puede entender el rechazo de los tres grupos».

La obra supondrá una inversión de 266,5 millones de euros, 7.000 empleos y el alivio de una zona por la que pasan 97.000 vehículos cada día de los que la cuarta parte son camiones.

El tramo de la A-7 soporta una circulación diaria de 97.000 vehículos

Se trata de una actuación sobre 22 kilómetros, que cuenta con un estudio de viabilidad en marcha y se dividiría en 3 tramos: 10,6 kilómetros entre la CV-32 La Gombalda Rafelbunyol hasta la CV-35 y que tendría un presupuesto de 101 millones; un segundo tramo de 7,35 km entre la CV-35 (Llíria) hasta la CV-370 por 142 millones y un tercer tramo de 4,52 kilómetros desde la CV-370 hasta el cruce con la A3, con un coste de 44 millones.

Los populares respaldaron la ampliación del by-pass por el alto porcentaje de vehículos pesados a su paso por el área metropolitana de Valencia. Además, destacaron que se produce una confluencia de diferentes tipos de tráfico y un exceso de enlaces. Recordaron que el 59% de los accidentes que se producen en esta zona afectan con retenciones kilométricas a todo el área metropolitana de la ciudad.

Bastidas señaló que el proyecto «es económicamente viable, estratégicamente oportuno y territorialmente urgente» y, en su opinión, «estamos en condiciones de aprovechar unos tipos de interés excepcionalmente bajos, la garantía de financiación europea y la garantía adicional que puede otorgar la inclusión en el plan».

El Plan Extraordinario de Inversión en Carreteras (PIC) está enmarcado dentro del Plan de Inversiones para Europa -conocido como Plan Junker- y prevé una inversión 5.900 millones de euros en cuatro años. Según los populares, hasta el cambio de Gobierno pretendía estar finalizado en 2021, mejorando o construyendo 27 grandes corredores, alcanzando los 2.300 kilómetros de actuaciones y con un impacto sobre el empleo que contemplará como mínimo la creación de 150.000 puestos de trabajo.

Bastidas denunció que cada vez que gobierna el PSOE las infraestructuras valencianas «se paran», y recordó que «en el último año el Gobierno de España del PP puso en marcha obras por valor de 3.000 millones de euros y con el PP en la Comunitat se construyeron 450 kilómetros, pero con el PSOE cero».

Por otro lado, la secretaria de Infraestructuras del PSPV-PSOE, Sandra Martín, denunció que la Generalitat «está condenada a pagar 9,5 millones de euros de un nuevo pufo del anterior gobierno del PP», por una autovía en Alicante que el PP no llegó a realizar. Denunció que cuando Isabel Bonig estaba en la Conselleria de Obras Públicas resolvió «de manera caprichosa un contrato por la CV-95» y ahora se pagan las consecuencias.

 

Fotos

Vídeos