La prohibición de capturar tellinas aboca a la crisis al sector pesquero de Gandia

Embarcaciones pesqueras amarradas en Gandia. / r. escrihuela
Embarcaciones pesqueras amarradas en Gandia. / r. escrihuela

Tras cuatro años de restricción el Consell ha autorizado un proyecto piloto que permite recoger un máximo de 15 kilos al día

IÑAKI LÓPEZGANDIA.

El sector pesquero de Gandia ha entrado en una «importante crisis» tras la prohibición de capturar tellinas durante los últimos cuatro años. Esta especie había sido uno de los principales recursos económicos de la mayoría de los pescadores de la zona hasta que la decisión de censurar esta práctica les ha llevado a la incertidumbre e incluso a la pérdida de sus puestos de trabajo.

Según explicó a LAS PROVINCIAS Enrique Ferrer, secretario de la Cofradía de Pescadores de Gandia, el sector espera salir a flote de nuevo tras concederles el Consell un permiso provisional con el que podrán reiniciar la captura de tellinas con unas condiciones estipuladas que se someterán a estudio al final de la prueba. Las demandas de la cofradía han sido aceptadas y van a poder realizar sus labores durante este periodo con la salida de ocho embarcaciones aunque con unos cupos máximos de 15 kilos de este molusco al día.

Además, esta prueba piloto también incorpora algunas restricciones y los pescadores tendrán que respetar diversas zonas que quedarán libres de captura y se delimitarán otras en las que sí se podrá. Dependiendo de cómo concluya esta medida provisional, las condiciones que se han aceptado variarán en función de los resultados de diferentes estudios y muestras.

Durante este último año de veda, la merluza, la sepia y el pulpo han aliviado la economía del sector

Los pescadores afectados esperan que después del periodo de prueba «estas condiciones puedan aumentar en el número de kilos y embarcaciones por día, aunque también cabe la posibilidad de que se recorten más».

Ferrer asegura que «la captura de tellinas era uno de los principales recursos económicos de los pescadores de Gandia hasta que la crisis llegó de la mano de la prohibición durante los últimos cuatro años». El secretario tiene claro que se trata de una causa concreta y unas consecuencias «críticas». Debido a la censura de lo que venían haciendo durante toda su trayectoria en el mar muchos pescadores dedicados a esta especie se han visto obligados a tener que «vender sus embarcaciones e incluso a tener que desguazarlas para subsistir».

Paso adelante

Aunque el permiso por parte del Consell todavía no está concedido de manera definitiva, la aceptación de las condiciones demandadas por la cofradía para esta prueba temporal ya está considerado por los propios interesados como «un paso hacia adelante para empezar a salir de un periodo delicado con cuatro años de escasez y lucha por nuestra profesión».

Más allá de estas variables, el sector pesquero también reclama «de forma continuada y urgente al Ayuntamiento de Gandia y a la Generalitat soluciones contra la captura furtiva de tellinas». Este es otro de los déficits por los que luchan los pescadores, aunque «sin éxito alguno al no recibir respuesta institucional», según aseguró el secretario.

Mientras no ha habido captura de tellinas durante este periplo, la merluza, el pulpo y la sepia han sido las especies más recogidas durante el último año en contra de las previsiones iniciales. «El pescado azul como la sardina y el boquerón han sido los menos capturados», indicó Ferrer. El secretario cree que «actualmente el mar es el mayor desconocido por todos», ya que las predicciones apuntaban a otras especies como las de mayor captura, situación muy diferente a la realidad. Ferrer lo justifica añadiendo que «la merluza iba a ser la menos capturada y vendida y ha resultado ser todo lo contrario, ha sido la especie líder de nuestro mercado».

A pesar de la prohibición de capturar tellinas, el sector pesquero de Gandia sigue manteniendo su carácter diferenciador ofreciendo un mercado valorado por «la frescura y la calidad de sus productos». Además, también ha abierto fronteras entrando en la revolución tecnológica vendiendo por internet un 25% de su total, como explicó el secretario de la cofradía.