Piden incluir audiolibros, pictogramas y braille para alumnos discapacitados en el nuevo plan lector de Primaria
El Cermi-CV reclama mantener el aprendizaje por proyectos y blindar el peso de Música, Educación Artística y gimnasia, claves para el desarrollo de los niños con necesidades especiales
Las entidades más representativas del sector de la discapacidad en la Comunitat han presentado a la Conselleria de Educación ciento diez propuestas para que las ... valore de cara al cambio del decreto de ordenación y currículo de Primaria. Las proposiciones plantean mejoras organizativas, académicas y metodológicas para favorecer la inclusión del alumnado y se pronuncian sobre las modificaciones concretas que ya ha confirmado la administración con el inicio del trámite de consulta pública previa. Se trata de la vuelta de los boletines de notas trimestrales -del Insuficiente al Sobresaliente-, de la eliminación del tiempo lectivo para el área de Proyectos Interdisciplinarios (PI), del refuerzo de las asignaturas instrumentales o de la implantación de un plan de fomento de la lectura. Por ejemplo, en este caso se reclaman alternativas para evitar que los alumnos con necesidades especiales se sientan frustrados o, incluso, excluidos.
Las alegaciones, que la administración puede tener en cuenta de cara a la redacción del borrador, han sido presentadas por el Comité de Entidades Representantes de Personas con Discapacidad de la Comunitat (Cermi-CV) y «se centran en garantizar que la modificación no suponga una regresión en los derechos del alumnado con discapacidad y, por el contrario, aproveche la oportunidad para subsanar deficiencias e incoherencias relativas a la falta de desarrollo de un modelo de educación verdaderamente inclusivo».
La organización rechaza la eliminación total de Proyectos Interdisciplinarios, pues «puede fomentar un regreso a metodologías más rígidas, expositivas y menos accesibles para el alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo, especialmente para aquellos con discapacidad intelectual o dificultades de aprendizaje». Por ello se plantea que se permita implementarlos a los centros en base a su autonomía pedagógica, así como medidas de aprendizaje basado en proyectos, de servicio «u otras metodologías que faciliten la inclusión real y el desarrollo competencial de todo el alumnado».
El Cermi alega que la ley educativa pivota sobre competencias (aplicación del conocimiento a contextos reales) y que para el alumnado con discapacidad «un currículo basado exclusivamente en áreas instrumentales estancas dificulta la transferencia de aprendizajes». Por ello, «mantener un espacio metodológico flexible y explícitamente vinculado al Diseño Universal para el Aprendizaje (DUA) es una garantía de calidad e inclusión, permitiendo adaptar los entornos a la diversidad del aula».
La previsión de Educación es que el tiempo lectivo que deje PI (dos o tres sesiones a la semana) sirva, en función del nivel (entre 1º y 6ª) para reforzar las asignaturas instrumentales (Matemáticas, Castellano y Valenciano), crear horas de libre disposición para los centros (para reforzar aspectos que flaqueen en base a los resultados de las evaluaciones diagnósticas) y para fomentar la lectura.
Sobre esta última cuestión, el Cermi-CV advierte de que para «el alumnado con discapacidad visual, dislexia, discapacidad intelectual o desconocimiento del idioma un tiempo de lectura tradicional puede ser un tiempo de exclusión o frustración». Por ello se propone que el articulado recoja de manera explícita «que se realizará bajo los principios del DUA y la accesibilidad cognitiva», garantizándose que «el alumnado tenga acceso a múltiples formas de lectura: audiolibros, lectura fácil, sistemas pictográficos, braille y textos con apoyo de lengua de signos, según las necesidades presentes en el aula».
También hay propuestas relacionadas con el aumento de horas en asignaturas instrumentales, que si bien se considera «comprensible», se advierte de que por sí sola la medida no garantiza mejoras para alumnos especiales. E incluso que puede ir en detrimento, en cuanto a sesiones lectivas, de materias como Educación Artística, Educación Física o Música, «que son fundamentales para el desarrollo sensorial, motriz, emocional y social» de estos niños.
Así, se plantea que este refuerzo esté acompañado del fomento de la docencia compartida: tutores y especialistas de atención a la diversidad, como PTs y ALs, en la misma aula, favoreciendo el aprendizaje individualizado. Y sobre esta cuestión, se pide aplicar un «blindaje horario mínimo» de las asignaturas antes citadas, pues a menudo «son las áreas donde mejor pueden desarrollar sus competencias, habilidades motrices, sensoriales y de expresión». «Un currículo 'academicista' centrado excesivamente en las instrumentales es excluyente. Para un alumno con grandes dificultades en lectoescritura, la música o el arte pueden ser su principal vía de éxito y conexión con la escuela», se justifica a modo de ejemplo.
También se advierte de que las horas de libre disposición para los centros pueden materializarse en la creación de grupos de bajo rendimiento, lo que «estigmatiza» al alumno. La vía correcta, para Cermi, pasa porque las diagnósticas estén perfectamente adaptadas para que los resultados sean válidos para este tipo de alumnos y porque estas sesiones de refuerzo se dediquen «a medidas inclusivas de mejora como desdobles, talleres de enriquecimiento, codocencia o implementación de programas DUA, prohibiendo expresamente su uso para agrupamientos estables por nivel de rendimiento».
Además, respecto a los cambios en los boletines de notas, se advierte de que para el alumnado con necesidades específicas de apoyo, especialmente el que estudia con adaptaciones curriculares significativas (ACIS), «una nota numérica no refleja su progreso real respecto a sus objetivos personalizados», de ahí que considere que el informe cualitativo actual (avances en competencias, actitudes y logros alcanzados) «es la herramienta esencial para informar a las familias». Su planteamiento pasa por mantener la obligación de emitir este último, sobre todo para estudiantes con adaptaciones, idea que con toda seguridad se recogerá en el articulado final, pues este informe viene determinado por la ley orgánica actual.
Por último, aprovechando que se va a acometer una revisión del decreto, el comité plantea decenas de peticiones de mejora adicionales, más allá de las anunciadas. Van desde una mayor protección ante el acoso escolar para los alumnos con discapacidad hasta que se garantice la existencia de personal especializado en la atención a la diversidad (incluidos intérpretes de lengua de signos y mediadores comunicativos), pasando por el blindaje de la accesibilidad de cualquier material curricular digital, por la limitación máxima de la repetición (sólo cuando se hayan aplicado todas las medidas de atención a la diversidad posibles) o por una reducción de ratios por clase cuando haya alumnos discapacitados (y graduada en función de la intensidad de la intervención que se precisa), por citar algunos ejemplos.
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