El Perelló critica que los vertidos del lago de la Albufera les dejan sin bandera azul

Embarcaciones en la gola de El Perelló. / sofía sánchez
Embarcaciones en la gola de El Perelló. / sofía sánchez

El Ayuntamiento del municipio de Sueca pide que la suelta de aguas se haga por la noche y la Junta de Desagüe defiende su actuación

SOFÍA SÁNCHEZ SUECA.

La playa de El Perelló roza la excelencia pero no la alcanza. Los esfuerzos para mejorar la playa por parte del Ayuntamiento de esta localidad costera de La Ribera son innegables, pues es visible como la calidad del baño ha mejorado notablemente en los últimos años. Sin embargo, el logro que supondría coronar el litoral perellonense con la bandera azul todavía se presenta como inalcanzable. La baja calidad de las aguas, provocada por los vertidos provenientes del lago de La Albufera, es un lastre del que parece imposible deshacerse y, es por eso, que los ayuntamientos de Sueca y El Perelló no intentan solicitar la bandera.

El Ayuntamiento de El Perelló reivindica esta situación no solo por el turismo, sino por ser un peligro para los bañistas. «Tenemos la Q de Calidad Turística y también la Bandera de Ecoplayas, pero cada vez que pensamos en pedir la bandera azul no llegamos a cumplir los requisitos por los resultados que dan los análisis de las aguas», declaran fuentes municipales.

La playa de El Perelló fue nombrada en 2002 como 'punto negro' por Greenpeace, es decir, al límite de ser declarada no apta para el baño por la baja calidad de sus aguas. En 2010, Ecologistas en Acción advirtió de la necesidad de actuar de inmediato sobre las playas de El Perelló y Motilla -también de Sueca- por el pobre saneamiento de las aguas residuales y problemas de limpieza.

Este último informe de Ecologistas en Acción resulta contradictorio con el reconocimiento que le fue otorgado a la playa dos años antes. En 2008, a la playa de El Perelló se le concedió la Q de Calidad Turística, un galardón que ha renovado durante diez veranos, hasta nuestros días. Se trata de una condecoración otorgada por el Instituto para la Calidad Turística Española (ITCE, que reconoce a las playas que cumplen ciertos niveles de calidad en materia de gestión ambiental, seguridad, información e instalaciones. La Q de Calidad es un reconocimiento menos exigente que la bandera azul, un programa voluntario impulsado por la Fundación Europea de Educación ambiental desde 1987.

Muchos de los vecinos y veraneantes de El Perelló sienten que la situación ha mejorado, pero verano tras verano se dan episodios de suciedad y desperdicios en sus aguas. Algunos bañistas afirman haber sentido picores e irritaciones cutáneas. «El verdadero problema de la playa de El Perelló no son las aguas de La Albufera que se usan para el riego, sino la basura que la gente tira en las acequias o al lago y luego llegan hasta el mar», comenta un vecino.

Desde el Ayuntamiento de El Perelló reclaman que la suelta de aguas se haga durante las noches, para evitar que ocasione molestias a los visitantes a la playa. «Hemos pedido que las compuertas se abran por la noche y que se utilicen los motores secundarios de Pujol y del Perellonet, y así se libere nuestra gola, porque al final es la que más se utiliza», sostiene el consistorio.

La Junta de Desagüe de La Albufera, encargada de soltar las aguas, indica que el proceso se está llevando a cabo correctamente y con precaución. «Debemos soltar el agua al mar según el viento» afirma José Fortea, presidente de la Junta de Desagüe de La Albufera. «Si La Albufera tiene mucha agua debemos de soltarla, el lago no se puede quedar como un embalse y ocasionar un problema», afirma. «Esto no es El Caribe», añade. Según el presidente de la Junta de Desagüe, es «muy difícil» conseguir que playas como El Perelló tengan banderas azules y no lo ve como un logro necesario: «La Albufera está bien llevada, por una bandera no podemos deshacer todo un sistema. Debemos tener presente que nuestro pulmón verde son los arrozales», concluye.

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