El peor fin de semana en las carreteras reabre el debate por las carencias de la DGT

Guardias civiles critican la falta de agentes para vigilar la seguridad y las víctimas exigen a Tráfico más campañas de concienciación

ARTURO CHECA

'El mayor frenazo a las muertes en carretera'. Así adelantaba en exclusiva LAS PROVINCIAS, con este titular, el pasado junio, el histórico descenso que en el primer semestre del año se vivía en las carreteras de la Comunitat. A mediados de ese mes, 36 personas habían perdido la vida en accidentes de tráfico. Muchas, pero todavía 25 menos que las registradas en el mismo periodo de 2018. A 15 de julio, las cifras de la DGT, las últimas contabilizadas, siguen manteniendo esa diferencia de 25 fallecidos entre la cifra de la tragedia de 2018 (66) y la de este año (41 víctimas mortales hasta el 15 de julio). Pero con fines de semana como el pasado, todas las alertas se disparan entre los expertos. «La suerte sobre el asfalto cambia en cualquier momento. Hay que estar siempre atentos para que no pase como estas cuatro últimas víctimas».

Así opina la valenciana Ana Novella, presidenta nacional de Stop Accidentes. Y es que los cuatro fallecidos este domingo (tres al chocar dos coches en el Campello, entre ellos un niño de sólo dos años; y un joven de 20 años que pereció de madrugada en Benidorm al estrellarse con su moto) han convertido el fin de semana en el más dramático del año contabilizado en la región. Sólo el último de febrero, con tres víctimas mortales en Fontanars dels Alforins, Villena y Parcent, tuvo un dramatismo similar.

«No hay más que darse una vuelta por la carretera con el vehículo para comprobar la nula presencia de agentes de Tráfico. Así ocurre por ejemplo en Valencia, en la vía con mayor nivel de circulación como es la A3, vigilada en funciones de prevención y auxilio por una patrulla en todo el tramo de la provincia de Valencia, más de 100 kilómetros», lamentan desde la Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC).

Sólo una patrulla realiza labores de «prevención y auxilio» en 100 km de la A-3, según la AUGC

Giro en las cifras

La crítica es una de las que lanzan los expertos al encender la luz de alarma: relajar las medidas de control y vigilancia en carretera, así como las de concienciación por parte de la Dirección General de Tráficon campañas publicitarias y mensajes de advertencia en paneles informativos y medios, puede hacer que las cifras halagüeñas en lo que va de año se tornen en funestas con el paso del tiempo. En 2018, por ejemplo, durante el verano, perdieron la vida 32 personas, muchas más que las 19 del estío anterior. Este año, la cifra va a menos, por ahora...

Como ya subrayaron hace unas semanas desde la Fundación Línea Directa, la DGT «debe incidir» en alertar sobre el peligro de los «excesos de velocidad, el consumo de alcohol y el uso inadecuado del móvil» como principales detonantes de la siniestralidad. «Es importante no olvidar que, aunque estemos en verano y sea tiempo de relajarse y descansar, siempre hay que respetar todos los límites de velocidad y las señales, pues cualquier confianza es letal», enfatiza desde Stop Accidentes, Ana Novella.

Desde AUGC apuntan otra explicación sobre la rebaja de la vigilancia, siempre concienciadora, de la Benmérita en las carreteras. La entidad sindical puntualiza que al aumento del número de vehículos circulando por la Comunitat, por la cercanía de las playas, se une el hecho de que «aumentan los controles de alcohol y drogas, del que hay que detraer un altísimo porcentaje de agentes encargados de la vigilancia de las carreteras, con lo cual estas se quedan sin el efecto disuasorio que produce la presencia de los guardias civiles de Tráfico patrullando las vías».

Los agentes lamentan que la plantilla de la Guardia Civil se reduce un tercio en verano en la Comunitat por el disfrute de las vacaciones del personal, mientras la población de la región, por el turismo, aumenta en estos meses.