El SOS de una pareja de novios valenciana en busca de iglesia

Mónica y Víctor posan enamorados en una foto antes de las complicaciones para su enlace. /Santi Miquel
Mónica y Víctor posan enamorados en una foto antes de las complicaciones para su enlace. / Santi Miquel

«Reservamos una de Catarroja, pero el párroco nos dijo ayer que el templo estaba en obras... ¡a 18 días de la boda!»

J. A. Marrahí
J. A. MARRAHÍValencia

«Mayday, mayday... Necesitamos una iglesia para nuestra boda». Así podría resumirse el llamamiento urgente que ayer lanzó, a los cuatro vientos, una pareja valenciana después de verse de golpe y porrazo sin un templo con las condiciones que desean para casarse. Y a sólo 18 días de la cita más importante de sus vidas.

Según describe el atribulado novio, Víctor P., el terremoto de escala 7 en sus planes de boda llegó el lunes. «El párroco Don Bernabé nos dijo que la iglesia iba a estar en obras por una restauración y que se le había olvidado decírnoslo. Como cualquiera puede comprender, no queremos casarnos entre andamios, polvo, telas y redes... Él, con la mejor voluntad, nos ha dicho que con una sábana no queda feo, pero esa solución no nos convence para nada. Necesitamos una iglesia como sea y el tiempo se nos agota».

Víctor tiene 33 años y Mónica, 27. Su gran día es el próximo sábado 1 de diciembre. Ellos tienen desde hace meses el convite reservado en una masía de Bétera y más de 100 invitados han marcado en sus agendas la jornada en la que, si logran arreglarlo, los novios consagrarán su amor.

El joven echa ahora la vista atrás. «Si es que reservamos hace un año la fecha para casarnos en la Iglesia Arciprestal de San Miguel Arcángel, en Catarroja. ¡Hace un año!», recalca. Aparentemente, no había ningún impedimento para ese día y, según mantiene, en ningún momento les dijeron entonces que se avecinaban unas obras en pleno altar.

El religioso olvidó decirles que se avecinaba una rehabilitación y«su propuesta ahoraes colocar una sábana para que no esté feo»

Todo iba a las mil maravillas: tarjetones, selección de menú, fotos profesionales, elección de regalos... Hasta el lunes, cuando Mónica acudió al templo para realizar unas medidas del altar, contar los bancos y pasar los datos a la floristería. «En ese momento el párroco le dijo a mi novia que se le había olvidado decirnos que comenzaban en breve las obras para restaurar toda la parte de detrás del altar, que iban a poner andamios y estaría todo en obras». De acuerdo con la versión del futuro contrayente, el religioso añadió «que no se preocupase, que pondría una sabana para que no estuviese feo».

La solución no les convence

Por la tarde y tras merendarse la mala noticia, Víctor sugirió a Don Bernabé retrasar las obras previstas, «pero me dijo que no me preocupase, que me arreglaba los papeles para que me buscase otra iglesia y, si no encontraba otra, nos casaría entre los andamios y obras».

La pareja mezcla ahora «mucha indignación y nerviosismo» al verse envuelta en una verdadera carrera contrarreloj para casarse en las condiciones que desean. Y de momento no parecen dispuestos a darse el 'sí quiero' en un templo deslucido, «entre andamios y bancos con polvo». Por más que la sábana disimule. «Después de tanto tiempo esperando esta fecha, reservando con tanta antelación, haciendo cursillos prematrimoniales, habiendo llevando los testigos la semana pasada, dos de ellos de Madrid con su billete de ida y vuelta... No es justo», clama Víctor.

Mientras Mónica atendía sus obligaciones como enfermera en un hospital de Valencia, Víctor apuraba ayer cada segundo de la mañana para lograr su objetivo: un templo católico «mínimamente vistoso» y, a poder ser, en la comarca de l'Horta Sud.

«Reservamos con mucha antelación, hicimos los cursillos... Esto no es justo», lamenta Víctor

La pareja busca ayuda en el Ayuntamiento de Albal y recorre templos de l'Horta donde les casen a tiempo

«Si es que llevo desde las nueve de la mañana peleando, llamando a iglesias... Con tan poca antelación es todo muy complicado... He acudido al Ayuntamiento de Albal en busca de ayuda, porque en Catarroja no encontramos ya una iglesia con las características de la que teníamos reservada», describe el novio.

Su esperanza es «que algún párroco nos ayude a encontrar un lugar mejor para nuestro día y poder casarnos sin obras y andamios alrededor». Por la tarde, Mónica se incorporó a la forzosa ruta. Al cierre de esta edición, los enamorados deambulaban de aquí para allá en el intento de cerrar agenda en un nuevo templo que les convenza.

Primeros ofrecimientos

Tras avanzar en exclusiva LAS PROVINCIAS el llamamiento de la pareja en su edición digital, la respuesta de la Iglesia no se ha hecho esperar. Por ejemplo, Vicente Pastor, párroco de San Luis Bertrán de Valencia, contactó con el diario para ofrecer su templo a los novios en el día previsto para su enlace. Era una de las opciones que barajaban Víctor y Mónica mientras se dirigían a visitar otras dos iglesias. Al mismo tiempo, ayer estaba previsto que comenzaran las obras en el altar de la iglesia de Catarroja en la que tenían prevista la boda. «En algún sitio nos casaremos», confiaban los novios.

 

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