Un otoño pasado por agua

Lluvia en el Paseo Gregorio Gea de Valencia. /Jesús Signes
Lluvia en el Paseo Gregorio Gea de Valencia. / Jesús Signes

El verano ha sido muy húmedo y cálido, con precipitaciones un 72% por encima de lo habitual

J. SANCHIS VALENCIA.

La lluvia volverá este año a ser uno de los elementos destacados del otoño meteorológico que comienza a las 3.54 horas de la madrugada del domingo. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) prevé que las precipitaciones estarán por encima de lo normal para este época del año. «Hay un 45% de posibilidades de que sean más abundantes de lo que suele ser habitual», explicó Jorge Tamayo, delegado en la Comunitat.

Todo apunta a que este otoño, al contrario del año pasado, que fue el más seco desde que hay registros, será húmedo. José Ángel Núñez, jefe de Climatología de Aemet en la Comunitat, recordó que el otoño es la estación más lluviosa en el territorio valenciano y que lo sucedido el año pasado fue una anomalía. En condiciones normales recordó que las precipitaciones en esta época suponen el 37% de las aportaciones anuales, una cifra que en 2017 se redujo al 9%.

Desde Aemet recordaron que lo habitual es que los episodios tormentosos continúen hasta fines de octubre y que, al menos en los próximos quince días, no hay riesgo de que se produzca una gota fría. En cualquier caso, Tamayo indicó que esto no implica que no se produzcan episodios de lluvias intensas, ya que las tormentas pueden provocar fuertes precipitaciones.

El número de días de tormenta en verano ha superado en diez el promedio del periodo

Las previsiones apuntan que los valores térmicos durante el otoño se mantendrán dentro de la normalidad en la mitad sur de la Comunitat, mientras que en el norte las temperaturas pueden ser superiores a lo habitual.

Verano de 2018

El verano en la Comunitat ha sido el octavo más cálido desde 1950, con 23,6º grados de temperatura media, un 0,6% más alta de lo normal. Y también ha sido meteorológicamente muy húmedo, ya que las precipitaciones han estado un 72% por encima del promedio.

Pese a que se han registrado temperaturas más altas de lo habitual, ha sido menos caluroso que el de 2017, ya que no se han producido las tradicionales olas de calor o situaciones de poniente. Los picos más elevados se registraron entre el 23 de julio y el 10 de agosto. Ontinyent registró los valores más elevados el 28 de julio con 41,9º. Castellón registró la noche más cálida desde 1919, cuando el termómetro no bajó de los 26,5º.

Pero el fenómeno que ha marcado climatológicamente el verano han sido las tormentas. Aemet califica el trimestre como «tormentoso», con una distribución irregular. En numerosos puntos de la Comunitat el promedio ha sido de 10 días con presencia de tormentas por encima de lo normal. El número de rayos ha superado los 31.958.

A unos días para finalizar el año hidrológico, que finaliza el 30 de septiembre, ha tenido un carácter pluviométrico «seco», con una precipitación media de 386,3 l/m2, es decir, un 24% inferior a lo que se considera normal (507,8 l/m2).

La causa fundamental se encuentra en que el otoño de 2017 fue el más seco de la serie. Ese déficit de lluvias se ha arrastrado todo el año a pesar de que el comportamiento en invierno y primavera fue «normal» y el verano ha sido «muy húmedo». En la cuenca del Júcar las precipitaciones acumuladas están al 95% de lo normal.

Fotos

Vídeos