Yellowhammer

Rosa Rodríguez
ROSA RODRÍGUEZ

El desastre con mayúsculas. Es lo que depara a Reino Unido si se produce la salida 'dura' o sin acuerdo de la Unión Europea el próximo 31 de octubre. Así lo admite el propio gobierno británico en un informe que ha tenido que desclasificar obligado por el Parlamento. El documento titulado 'Operación Yellowhammer' detalla el caos que se precipitaría si hay un divorcio abrupto entre Londres y Bruselas: desabastecimiento de medicinas en hospitales; escasez de alimentos frescos en supermercados; subida de precios de productos básicos, combustible y electricidad; disturbios en las calles; reducción de hasta un 40% del tráfico de mercancías en el Canal de la Mancha... La situación de Gibraltar también se complicaría con retrasos de más de cuatro horas en la frontera debido a los controles aduaneros de España. El gobierno británico ha intentado rebajar la crispación generada por su previsión aduciendo que es el «peor escenario posible». Un panorama que parece el guión del preludio de 'Years and Years'. De hecho, podrían haber incluido en el texto oficial una nota al pie con un «para más información vean esta producción de la BBC y HBO». Esta serie narra la progresión de un tiempo decadente hacia un apocalipsis sociopolítico desde el prisma de una familia británica de clase media, los Lyons, en un país en el que una embaucadora, embustera y vil empresaria con hábil manejo del show mediático se convierte en Primera Ministra. Lo más aterrador de la caracterización de Vivienne Rook, con la sublime interpretación de Emma Thompson, es que no son tan ajenos al presente. No forman parte de un futuro tan distópico.

«Estaba en Nueva York y algunos fotógrafos intentaban tomarme una foto y una chica caminó hacia mí, se detuvo y dijo: '¿Ese es Trump?'». Quién le iba a decir a Boris Johnson cuando hace años lo confundieron en Nueva York con un magnate inmobiliario que iban a compartir, además de melena rubia, la receta del populismo del siglo XXI. Las similitudes entre Trump y Johnson, más allá de la cabellera, son tan numerosas como grotescas. Excentricidad, provocación, islamofobia y ataques a las minorías, y, por supuesto, 'fake news'. Según un estudio publicado por The Washington Post, desde que llegó a la Casa Blanca en enero de 2017 hasta abril de 2019, el presidente norteamericano realizó más de 10.000 declaraciones falsas. Johnson ha colocado en el número 10 de Downing Street como asesor de cabecera a Dominic Cummings, el artífice del 'Vote leave' que dio la victoria al Brexit en el referéndum de 2016. Como se probó después, ese éxito estuvo basado en una estrategia de bulos difundidos en redes sociales mediante una compañía vinculada a Cambridge Analytica, empresa de datos a su vez implicada en la manipulación de los comicios norteamericanos. Trump y Johnson son como los 'gemeliers' del G7. Un dúo de bufones con un punto hilarante que se disipa en cuanto recuerdas que tienen el botón nuclear de dos grandes potencias mundiales.