Vuelve la fiesta del gasto público

PEDRO ORTIZ

Apunten si tienen ganas: Dirección General de Coordinación Institucional de la Vicepresidencia. Así se llama el nuevo organismo de la Conselleria de Igualdad y Políticas Inclusivas. Y con ella y otra nueva y seis más antiguas, más una subsecretaría y tres secretarías autonómicas ya son 12, si es que no me equivoco en sumas tan complicadas, los altos cargos bajo el alto cargo de Oltra. Vamos ya por más de cien altos cargos oficiales, número arriba o abajo, que es arriba porque te descuidas un viernes y el pleno del Consell te saca otra canonjía. Sin hablar de la administración paralela de fundaciones, institutos, consorcios, entes, agencias o empresas públicas. Y universidades, claro, que las valencianas devoran cada año 400 millones de euros ¡sobre los presupuestados! Para las universidades, los presupuestos sólo son orientativos, como para los ciclistas las líneas que delimitan los carriles-bici en Valencia.

Quizás también las universidades necesiten una quita de la deuda como la Comunitat Valenciana, aunque ahora sea mal momento, según algunos políticos valencianos que no quieren sumarse al carro de Cataluña. El problema es que si hay más quitas de deuda, Cataluña tampoco quedará contenta, por aquello del hecho diferencial. Nos queda el cupo, tan mal acogido por todos menos por PP, PSOE y PNV, pero si Valencia tuviera que negociarlo en esa conjeturada España de taifas con haciendas propias, se quedaría con el cupín y no con el cuponazo, aunque el negociador fuera el mismísimo mosén Porcar redivivo.

Así que desaparecida la «emergencia social» a la que recurrían los populismos, aquellos millones de niños valencianos e «incluso españoles», si lo hubiera tuiteado la Generalitat, malnutridos; derrotada ya la «casta», que era uno de los objetivos del tripartito valenciano y de tantos otros tripartitos, y reconducida la memoria histórica que con tanto afán persigue el Pedro Sánchez del PSOE, han terminado también las diferencias de la política de este Consell con otras políticas de gobiernos valencianos anteriores, y vuelve a quemar dinero como si no fuera de él, que no lo es. A crear más sinecuras, a ocupar más edificios, a contratar sociodinamizadores y similares. Y a tener más déficit. Comparadas a las de las universidades, las cuentas de la nueva/vieja televisión valenciana van a dejar a aquellas como simples aficionadas del club de las manos rotas.

Dirección General de Coordinación Institucional de la Vicepresidencia, se llama la nueva dirección general inventada por Mónica Oltra. Como sigan así, pronto será necesario crear una nueva Subsecretaría General de Coordinación Institucional de las Direcciones Generales de Coordinación Institucional. Vuelve al Consell, si es que alguna vez se fue, la fiesta del gasto. Seguiremos exigiendo una mejor financiación.

Fotos

Vídeos