Viernes con Menchu

ROSA BELMONTE

Antes de los viernes sociales teníamos los viernes con Menchu. Algo vendrá que buena me hará. Los seguimos teniendo. Los viernes con la portavoz Celaá, que habla como Menchu Álvarez del Valle pero parece creerse Roosevelt en sus charlas ante la chimenea. A mí me gustan mucho las tías percal de cierta edad, porque pienso que también puedo ser eso de mayor (aunque sin el patrimonio inmobiliario). Tendré que aprender a decir cosas como que sin este Gobierno 60.000 niños no habrían comido desde el verano. O escandalizarme porque la oposición escrute a los ministros «uno a uno». Ya me va a costar más lo de «ustedes, vosotras y vosotros, ustedes, ellos y ellas» que se marcó el día 8. Por la tarde fue a la manifestación y en esa reunión de sesos y manos de Begoñas, Calvos y la agitadora del micrófono saltando y chillando «¿Dónde están? No se ven las banderas del PP» pareció sufrir un ataque de vergüenza. Hay esperanza con la ministra Menchu.