LA TRAMPA DE LA VIVIENDA

Si no vas a venderla, para qué quieres que valga más, tendrás que pagar más impuestos

Vicente Lladró
VICENTE LLADRÓValencia

Por todas partes nos martillean con informes y noticias que detallan cuánto están subiendo -otra vez aquello- los precios de las viviendas, las nuevas, las usadas y las que se compran a vista de plano, sin mirar pelo.

Se suceden los parabienes porque estos índices se tienen como medidores ciertos de la fluctuación económica en general, y si sube la vivienda es porque hay más demanda, o debe haberla, y si la hay, o se va generando la apariencia de que la hay, y cada día son más los que pican, será porque hay capital circulante, porque es más gente la que trabaja que antes, se va disponiendo de excedentes y al final de la rueda mucha gente quiere casa, o desea invertir en otra porque siempre se ha tenido por un inversión segura para el futuro. Hasta que estallan las burbujas.

Es bien comprensible que en el entramado financiero se esté por la labor de empujar para que suban los precios de las viviendas y de todos los bienes inmuebles, porque en ello están fundados esos negocios. También se entiende que entre los profesionales que diseñan y planifican las casas, quienes las venden, las empresas que las construyen, las industrias que fabrican los materiales de construcción y todo aquel que transite por los vericuetos de estas actividades haya empeño en que todo vaya a más, porque en las diferencias y los correntajes están sus ganancias.

Sin embargo resulta sorprendente que entre particulares cunda la ilusión de disponer de mayor capital solo por conocer que suben los precios teóricos de sus casas. Extraña apariencia que genera a su vez expectativas.

¿Acaso vas a vender el piso en el que vives?, debe preguntarse cada cual. Si no es así, ¿para que quieres que valga más? Con esas subidas que no se traducen en nada práctico y favorable a nivel de calle sólo ocurrirá una cadena de cosas que no agradan a nadie: habrá que pagar más impuestos. Subirán el IBI, el IRPF, los impuestos que correspondan en su día de Transmisiones, Sucesiones... Y quizás entren en obligación de tener que declarar y pagar en el de Patrimonio quienes de otra forma quedarían liberados.

Por otro lado, si la alegría de ver que ha subido la tasación aparente de tu casa deriva de la intención de venderla para comprarte otra, ten en cuenta que esa otra también habrá subido, y que el diferencial será entonces más pronunciado. Porque el cambio será a mejor, a una casa más grande, o mejor situada, ¿no? Luego te saldrá más cara. ¿No querías que subieran?

Ya estamos de nuevo en la espiral de años atrás. Tantos empujando en la misma dirección, y un gran número de ciudadanos/consumidores/clientes sucumbiendo al trampantojo que les ponen delante, dando por bueno el montaje. ¿Por qué ha de alegrarse alguien de que le digan que vale más la casa que habita desde siempre, donde se espera que siga viviendo quien venga detrás? No se van a ir debajo del puente.

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