TEMPORADA CHAMPIONS

KIKE MATEU

Semana grande. La pasada y en la que estamos. La pasada porque vivimos una semifinal europea cinco años después y, tres días más tarde, una penúltima jornada de liga eléctrica con zona Champions como premio y colofón. Y en la que estamos, ya saben, con un todo o nada en Zorrilla. Y la semana que viene la final de Copa. ¿Se dan cuenta? Menuda fiesta de temporada. El Valencia ha llegado a mayo con todas las opciones abiertas en las tres competiciones. Ni los más viejos del lugar. Excelente nota en la Copa (ganar o no a Messi no bajará la nota pero sí elevaría la vitrina), muy buena en Europa (semifinales cinco años después) y pendiente de calificar en Liga. Si se cierra la cuarta plaza será notable, si se acaba quinto suspenso en Liga. Porque que el Getafe llegara a Champions antes que el Valencia sería de indudable suspenso. Pero, aunque el peor de los escenarios se produjera, la temporada ya tendría una buena calificación. Recuperar en la segunda vuelta el lastre de la primera parecía un milagro y se convirtió en realidad mientras que en los torneos de eliminatorias la nota es ya muy notable. Quedar cuarto redondea el pastel o nos dejará mal sabor de boca pero nunca ya una mala temporada. Ganar o perder depende de pequeños detalles pero firmaría llegar cada temporada a mayo vivo en tres competiciones. Unos años tocarías piedra, otros metal y alguno la gloria completa. El Valencia tiene un proyecto, un camino trazado y una dupla Alemany&Marcelino que no existía en Valencia hace demasiados años. Yo también quiero que el Valencia juegue como el Liverpool de Klopp (o como el Villarreal del propio Marcelino) pero, como no se puede tener todo, de momento me conformo con ver un proyecto claro y con resultados deportivos sobre la mesa. Algo que hace años no veíamos. Ahora bien, la Champions es la gasolina para seguir creciendo y eso es hoy la obligación del club dada su situación económica y como está montado el negocio del fútbol. Sin Champions no hay ingresos, sin ingresos no hay fichajes -y si ventas- y sin fichajes es mucho más difícil el éxito. Como institución no hay más notas que ganar en Pucela. Lo demás son premios de consolación para el club aunque llenen orgullo y corazón de la gente. Y eso pasa por culminar la gran remontada al Getafe en Valladolid. Y el partido ya ha comenzado. Como era de esperar, el rodillo mediático de la prensa de la provincia de Madrid -mal llamada en muchos casos prensa nacional- ha abierto sus puertas y altavoces al Getafe y su presidente. ¿Pues no dice Ángel Torres que el Valladolid debe ser honesto y competitivo en honor de la limpieza de la competición? Que digo yo que lo mismo le debería pedir también al Villarreal que juega en el Coliseum exactamente en las mismas circunstancias deportivas que el Valladolid ¿no? Qué cachondo, el Angelito Torres y sus amigos de Madrid.