ESTO SE SUPERA ESTANDO TODOS JUNTOS

RUBÉN SUÁREZ

No fue un buen partido del Levante. Otra vez volvimos a recibir demasiados goles y eso penaliza. Encajar tan pronto, antes del minuto 2, contra un Valencia que con el paso de los minutos tendría que haber notado el cansancio, complica las cosas. Ese tanto marcó el devenir del encuentro. El Valencia es peligroso al contragolpe con jugadores muy rápidos. A pesar de lograr el 1-1, los futbolistas del Levante no estuvieron muy metidos en el partido. El Valencia fue muy superior y jugando demasiado cómodo.

El Levante debería haber hecho el partido largo, haciéndoles correr para que notasen el cansancio acumulado por la Europa League. Sin embargo, el Levante estuvo muy lento en la circulación del balón y muy inseguro en los pases en el centro del campo, algo que no es habitual. Fallaron muchos pases. Y el Valencia, con futbolistas que arrastran cansancio, se metió atrás, ahorró esfuerzo físico y jugó al contragolpe muy cómodo. El Levante debería haberles hecho sufrir más.

El 1-1 fue un jarro de agua fría para el Valencia. El Levante tendría que haber aguantado seis o siete minutos para luego meterse otra vez en el partido e ir a por ellos. Pero el Valencia se encontró otra vez el gol muy rápido y acabó llevándose la victoria. El tendón de Aquiles del Levante esta temporada está siendo el hecho de encajar tantos goles. Está viendo puerta con facilidad, pero atrás no estamos seguros y se ha visto que no somos capaces de cerrar partidos que vamos ganando. Por eso estamos ahí. Pero hay que confiar en la plantilla y el cuerpo técnico y estar todos unidos para sacarlo adelante. El partido del próximo domingo contra el Espanyol es muy importante y, en caso de ganar, se vería todo de otra forma. Es un encuentro vital y hay duelos directos.

Cuando estás ahí abajo, es una preocupación para todos. Pero es momento de estar más unidos que nunca. Al final habrá que hacer balance, corregir cosas y hacer autocrítica, pero el objetivo es la salvación y los granotas sabemos lo que es sufrir y sacar las cosas adelante con un par de narices. Hemos vivido situaciones así durante muchos años y esta es otra prueba de fuego. Los jugadores, el entrenador y el club necesitan el respaldo. Hemos sacado situaciones muchísimo más delicadas que esta, como la primera temporada después del ascenso de 2010. Hay que pensar de dónde venimos y lo que éramos hace años.

En la primera vuelta no pensábamos que íbamos a llegar a estar situación, pero está en nuestras manos sacarlo. Hay que afrontar las circunstancias como vienen. Quizás en ciento momentos hay que ser como años atrás, cuando te ponías por delante y faltando 15 minutos el partido se acababa. Quizás falta ese otro fútbol para intentar matar los partidos. Estoy seguro de que los jugadores quieren hacerlo y son los primeros en hacer autocrítica. Es una situación difícil, pero esto se supera estando todos juntos. Los jugadores tienen que sentir el calor. Hay que creer en ellos. Estar el año que viene en Primera es vital para el club.