A suicidio por día

La necesidad de prevención puede no encajar con el tratamiento que los medios de comunicación damos a estos casos

Borja Rodríguez
BORJA RODRÍGUEZ

Fueron 397 personas en la Comunitat valenciana las que se suicidaron a lo largo del año 2017. La terrible y silenciosa cifra que aporta el Instituto Nacional de Estadística demuestra que en la actualidad se producen más del doble de muertes por suicidio que por accidentes de tráfico. Son 1.198 muertes por accidentes en carretera frente a los 3.679 suicidios en todo el territorio español, convirtiéndose en la primera causa de muerte por factores externos y sigue en aumento sin remedio, pese a que esta semana se ha celebrado el día internacional para la prevención del suicidio. Pero ¿sabe por qué se producen las conductas suicidas y qué síntomas muestra la persona? Vaya por delante que son enfermos mentales, un tabú para la sociedad. La necesidad de prevención puede no encajar con el tratamiento que los medios de comunicación damos a los casos de suicidio, evitando así que se pueda producir el efecto llamada o de imitación. Son muchas las causas que conforman el contexto ideal para llegar a una conducta suicida. Continúo considerando que en la prensa nos equivocamos con el tratamiento periodístico de los casos de violencia de género, frente al silencio informativo de los casos de suicidio. La publicación de las noticias de un descerebrado que acaba con la vida de su pareja puede ser ejemplo de ánimo y motivación para que otro imite esa misma conducta violenta, en el caso de que ya la tuviera en mente. Igual de alarmante es la elevada cantidad de suicidios en niñas preadolescentes de 13 y 14 años debido al rechazo social o por no sentirse a gusto con su cuerpo.

Como padres educamos por y para la complacencia de los hijos, enseñándoles una vida de satisfacción y placer, sin prepararlos para afrontar un contratiempo. Los niños deben gestionar la adversidad dejándoles un espacio para que sufran. Es delicado hablar públicamente de suicidio sin caer en la ligereza. El especialista en psicología clínica Miguel Perelló, me comentaba que el suicida «no quiere morir, solo quiere dejar de sufrir, y ve en el suicidio la única solución». ¿Cómo reconocer la conducta de un suicida para intentar ayudarle? Según Perelló, se aíslan, dejan de tener contacto, están deprimidos, presentan tristeza y malestar. La familia debe estar alerta a las señales que emiten: hacerse con los medios necesarios para su fin como comprar cuerda, tener medicación al alcance e incluso llegar a despedirse de personas o cerrar 'gestiones' que considera necesarias antes de quitarse la vida para no provocar molestias: algo tan inverosímil como renovarse el carnet de identidad a punto de caducar o cerrar las cuentas del banco. Algo estamos haciendo mal en esta sociedad ciertamente carente de prevención, pero no menos adolecida de algo tan importante como es la educación.